El 33° Juzgado de Investigación Preparatoria de Lima dictó nueve meses de detención preventiva con fines de extradición contra la modelo e influencer peruana Nadeska Widausky Gallo, acusada por la justicia de Bélgica de integrar una red criminal transnacional dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual y proxenetismo.
La resolución fue confirmada por el Poder Judicial (PJ) a través de sus canales oficiales y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) tomó de inmediato la custodia de la detenida. La medida abre el camino formal al proceso de extradición solicitado por las autoridades de Brujas, Flandes Occidental. El abogado de Widausky anunció apelación contra la resolución.
La captura, el operativo y los cargos de Bélgica
Widausky fue intervenida el 26 de mayo de 2026 en la vía pública, en la intersección de las avenidas Gregorio Escobedo y Las Casuarinas, en el distrito limeño de Jesús María, frente al colegio San Felipe. Agentes de la Dirección de Asuntos Internacionales y miembros de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) Lima ejecutaron el operativo en el marco de una Notificación Roja emitida el 21 de mayo de 2026.
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La modelo caminaba en ropa deportiva cuando fue esposada. Las autoridades detectaron que no residía en el domicilio registrado en el Reniec, lo que obligó a un seguimiento de inteligencia previo para establecer su paradero real.
La orden internacional fue emitida por el juzgado de Brujas y señala a Widausky por presuntos delitos de trata de personas con fines de explotación sexual, proxenetismo y robo con violencia o amenaza.
El expediente judicial al que accedió la Unidad de Investigación de El Comercio describe a la modelo como parte del grupo operativo de una red cuyo presunto cabecilla es Junior Polo García, encargado de la captación de víctimas, el transporte y los flujos financieros. Widausky y Celeste Lozano Sullón habrían cumplido funciones directas en las actividades de captación en Perú y en la explotación sexual en Bruselas.
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Según el expediente, las víctimas —principalmente mujeres jóvenes de la región amazónica, de ciudades como San Martín y Tarapoto— eran reclutadas mediante falsas promesas de trabajo en Europa. Una vez en Bélgica, eran llevadas a la zona roja de Bruselas, donde se las obligaba a ejercer la prostitución y a entregar sus ganancias bajo amenazas.
La red también habría creado perfiles falsos con fotografías de las víctimas en la plataforma Redlights para captar clientes y extorsionarlos. El documento menciona a Widausky bajo tres identidades distintas utilizadas en la investigación: Gallo Widausky, Nedaska y Bernar Galilea, y detalla una transferencia de 1.385 euros de Lozano a la modelo como uno de los indicios de su participación.
La audiencia, los argumentos y la defensa
En la audiencia del 27 de mayo, presidida por el juez Adolfo Farfán Calderón, la fiscal a cargo explicó que el pedido de nueve meses de detención preventiva no proviene de la fiscalía peruana sino del Estado belga, en el marco del Decreto Supremo N° 015-2025-JUS y del Tratado Bilateral Perú-Bélgica. La Fiscalía identificó a Widausky como “autora fundamental en el ámbito operativo” de la red y señaló que el delito de trata de personas tiene en Bélgica una pena máxima de 20 años y en Perú una pena mínima de 25 años, lo que acredita la gravedad del caso.
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La defensa, que en las horas previas a la audiencia cambió de representación legal a pedido de la familia, solicitó una comparecencia con restricciones en lugar de la prisión preventiva. El abogado Julio Gago presentó ante el juzgado la partida de nacimiento del hijo de Widausky, de siete años, y las boletas de pago del colegio para acreditar arraigo familiar.
“¿Quién va a llevar a su hijo al colegio? ¿Quién va a pagar el colegio? ¿Quién va a pagar la vivienda? Se afecta el principio del interés superior del niño, que está por encima de otras normas”, argumentó el letrado. La defensa también cuestionó que la Fiscalía no había sustentado con suficiencia los elementos de convicción que exige la ley.
La propia Widausky tomó la palabra ante el magistrado y negó los cargos con firmeza. “Yo no tengo miedo, porque yo no debo nada, nunca me he metido en una red criminal. Jamás he captado personas para prostitución o proxenetismo”, declaró.
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Relató que la detención ocurrió cuando dejaba a su hijo en la puerta del colegio y argumentó que si las autoridades belgas hubieran tenido pruebas en una visita previa al país europeo, no la habrían deportado a Perú. La fiscal refutó ese argumento precisando que la alerta roja fue emitida recientemente.
“Bélgica no está demostrando con pruebas fehacientes lo que se me está inculpando. Deme la oportunidad de poder defenderme desde aquí por mi madre y por mi hijo”, pidió la modelo al juez, con la voz entrecortada.
La versión de Widausky y su defensa señala como responsable de la denuncia al empresario Jefferson Rubiños Olaya, a quien acusa de haber orquestado la acusación para no devolver un préstamo de 6.000 dólares y obtener beneficios de estadía en Bélgica para su pareja. La madre de la modelo también salió a hablar ante los medios con la voz quebrada: “Jefferson, mi hija se portó bien contigo y te prestó los 6 mil dólares para que vayas a Bélgica. Nadeska tiene un hijo y hay un Dios”, declaró.
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Tras la resolución del juez Farfán Calderón, el INPE asumió de inmediato la custodia de Widausky. El proceso de extradición, que puede extenderse desde semanas hasta varios meses según expertos policiales, dependerá del avance de los procedimientos judiciales y del nivel de cooperación bilateral entre Perú y Bélgica.
El comandante Jorge Antonio Pérez, jefe de la División Internacional de Búsqueda y Captura de Prófugos de Interpol-Lima, había confirmado previamente que la modelo no tiene requisitorias nacionales en el país, pero que la orden internacional era suficiente para su detención y puesta a disposición judicial.