El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, aseguró este viernes que está dispuesto a dialogar con el líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, tras conocerse los resultados de la primera vuelta electoral que dejaron al alcalde de Lima fuera del balotaje frente a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular.
En declaraciones a RPP, Sánchez indicó que la segunda vuelta exige priorizar consensos y relegar las diferencias políticas para enfrentar los principales problemas del país.
“Creo que la responsabilidad que nos ha dado nuestro pueblo en esta segunda vuelta es ser capaces de conversar poniendo en segundo lugar las diferencias y anteponiendo los problemas principales que deben solucionarse en nuestro Perú“, manifestó.
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El aspirante presidencial identificó entre los temas prioritarios “los derechos humanos, la cero discriminación, la eliminación de la pobreza, la expansión de la democracia y recuperar el equilibrio de poderes”.
Al ser consultado sobre la posibilidad de reunirse con López Aliaga, Sánchez declaró que está abierto al diálogo “con cualquier actor y líder político” que comparta esos objetivos. "Si hay el espacio y la conversación, nosotros bienvenidos", afirmó.
La declaración se produce luego de que López Aliaga quedara en tercer lugar en la primera vuelta electoral y denunciara un presunto fraude en el proceso electoral, aunque no logró avanzar al balotaje.
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La distancia entre Fujimori y López Aliaga
Las declaraciones de Roberto Sánchez, candidato de la izquierda radical, sobre un posible diálogo con Rafael López Aliaga ocurren en medio del evidente distanciamiento entre el líder de Renovación Popular y Keiko Fujimori, quienes hasta hace algunas semanas eran vistos como parte del mismo bloque político de derecha.
En recientes declaraciones, López Aliaga marcó distancia de la lideresa de Fuerza Popular y descartó una eventual reunión con ella antes de la segunda vuelta. “Yo no tengo nada que hablar con ella”, afirmó el alcalde de Lima, además de cuestionar el acercamiento de Fujimori con el expresidente Pedro Pablo Kuczynski y otros actores políticos vinculados al denominado “establishment”.
La tensión entre ambos sectores se agravó tras las denuncias de presunto fraude electoral impulsadas por López Aliaga luego de quedar fuera del balotaje por un estrecho margen frente a Roberto Sánchez. Aunque Keiko Fujimori respaldó públicamente algunos pedidos de revisión del proceso electoral y la posibilidad de investigaciones sobre las fallas logísticas registradas en la primera vuelta, evitó asumir plenamente la narrativa de fraude defendida por el líder de Renovación Popular.
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¿Qué dicen las encuestas?
A poco más de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, las últimas encuestas nacionales muestran una disputa todavía abierta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, aunque con una ligera ventaja para la lideresa de Fuerza Popular.
El más reciente sondeo de Datum reveló que Fujimori alcanza el 39.5% de intención de voto, mientras que Sánchez obtiene 36.1%, una diferencia de apenas 3.4 puntos porcentuales que se mantiene dentro del margen de error estadístico de la encuesta. Además, el estudio advierte que el 15.9% votaría en blanco o viciaría su voto y un 8.5% todavía no decide por quién votar.
Un panorama similar mostró la encuesta de Ipsos para Perú21. El estudio ubica a Keiko Fujimori con 39% y a Roberto Sánchez con 35%, aunque el dato que más preocupa a los comandos de campaña es el crecimiento de los indecisos, que pasaron de 7% a 12% en apenas unas semanas.
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La encuesta también revela fuertes diferencias territoriales entre ambos candidatos. Fujimori consolida su ventaja en Lima, donde supera el 50% de intención de voto, mientras que Sánchez mantiene mayor respaldo en las zonas rurales, aunque perdió varios puntos en ese segmento respecto a mediciones anteriores.
En medio de este escenario ajustado, ambos candidatos buscan moderar su imagen y captar votos fuera de sus bases tradicionales. Mientras Keiko intenta atraer al electorado conservador y reforzar el discurso de seguridad ciudadana, Sánchez ha iniciado acercamientos con sectores de centro y figuras técnicas para reducir los temores sobre un eventual gobierno de izquierda, tratando de marcar distancia de Antauro Humala con quien tuvo un evidente acercamiento durante su primera campaña.