¿El estrés puede causar cáncer? Lo que advierten oncólogos sobre este enemigo silencioso

En el Perú se registran más de 70 mil nuevos casos de cáncer al año, mientras médicos alertan sobre factores silenciosos vinculados al estilo de vida moderno

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Una mujer recién despierta, con el cabello despeinado y en pijama, se agarra la cabeza con fuerza sintiendo el dolor intenso de una migraña mientras está sentada en su cama. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante mucho tiempo, el cáncer estuvo asociado principalmente a factores hereditarios y genéticos. Sin embargo, en los últimos años, instituciones médicas y especialistas han puesto mayor atención en otros elementos que también podrían influir en el desarrollo de esta enfermedad, entre ellos el estrés crónico y ciertos hábitos vinculados al estilo de vida moderno.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el estrés prolongado puede generar cambios en el organismo que afectan el equilibrio hormonal, incrementan procesos inflamatorios y debilitan el sistema inmunológico. Aunque no existe evidencia concluyente de que el estrés cause cáncer de manera directa, especialistas advierten que sí puede convertirse en un factor que favorezca condiciones de riesgo y complique el cuidado de la salud.

En el Perú, el impacto del cáncer continúa siendo una preocupación creciente. Según cifras de Globocan 2022, el país registra más de 70 mil nuevos casos y alrededor de 35 mil muertes por esta enfermedad cada año. Entre los tipos de cáncer con mayor incidencia destacan el de próstata, con aproximadamente 23 nuevos diagnósticos diarios; el de mama, con 21; el de estómago, con 17; y el de colon, con 14 casos detectados al día. Asimismo, el cáncer de pulmón supera los 4 mil casos anuales.

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Instituto Nacional de Salud del Niño lanza campaña para detectar anomalías mamarias en niñas de 10 a 17 años. (Foto: Agencia Andina)

Especialistas señalan que las personas sometidas a altos niveles de presión suelen descuidar aspectos clave para la prevención, como acudir a controles médicos, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física o respetar horarios adecuados de descanso. Estas conductas, sostenidas en el tiempo, pueden aumentar la vulnerabilidad frente a diversas enfermedades.

“Cada vez entendemos con mayor claridad que el riesgo no depende únicamente de la carga hereditaria. En entornos de alta exigencia, el estrés suele normalizarse. Jornadas extensas, presión económica, sobrecarga laboral y falta de descanso forman parte de la rutina de miles de personas. Cuando ese estado se prolonga, el organismo permanece en alerta constante y el autocuidado suele quedar relegado”, explicó la doctora Denisse Bretel.

La especialista agregó que, muchas veces, el problema no solo radica en las alteraciones físicas asociadas al estrés, sino también en aquello que las personas dejan de hacer por falta de tiempo, energía o prioridad. “El mayor riesgo no está únicamente dentro del cuerpo, sino en los chequeos que se postergan y las señales que pasan desapercibidas”, sostuvo.

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Frente a este escenario, los expertos resaltan la importancia de la detección temprana y el seguimiento médico periódico. Los chequeos preventivos continúan siendo una de las herramientas más eficaces para identificar alteraciones en etapas iniciales, ampliar las opciones terapéuticas y mejorar el pronóstico de la enfermedad.

Además, el acceso a programas oncológicos especializados y tratamientos personalizados ha permitido fortalecer las posibilidades de control y recuperación en numerosos pacientes. El uso de tecnología avanzada y el acompañamiento médico continuo son considerados hoy piezas clave dentro del manejo integral del cáncer.

Los especialistas recomiendan prestar atención no solo a los antecedentes familiares, sino también a factores cotidianos relacionados con el bienestar emocional y físico. Mantener hábitos saludables, dormir adecuadamente, reducir el estrés sostenido y acudir a controles médicos de manera regular puede marcar una diferencia importante en la prevención y el cuidado de la salud.