La segunda medición de intención de voto para el balotaje presidencial del 7 de junio, elaborada por Ipsos Perú por encargo del diario Perú21 y aplicada el 16 y 17 de mayo de 2026, rompe el empate técnico que caracterizó a la primera medición de abril y muestra a Keiko Fujimori con una ventaja de cuatro puntos sobre Roberto Sánchez. El movimiento responde principalmente a una caída en el apoyo al candidato de Juntos por el Perú, que pierde terreno en todos los segmentos geográficos analizados.
La encuesta, de alcance nacional urbano-rural, incluyó 1.210 entrevistas presenciales en 24 departamentos y la Provincia Constitucional del Callao, con un margen de error de ±2,8% y un nivel de confianza del 95%. El universo corresponde a la población mayor de 18 años.
¿Cómo cambió la intención de voto en un mes?
En la primera medición de abril, ambos candidatos registraban exactamente el mismo porcentaje: 38% cada uno. El 17% declaraba que votaría en blanco o viciaría su voto, y el 7% no precisaba su preferencia.
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La segunda medición de mayo altera ese equilibrio de forma significativa. Fujimori sube un punto, hasta el 39%, mientras que Sánchez retrocede tres puntos, cayendo al 35%. El bloque de voto en blanco o viciado se reduce del 17% al 14%, pero el segmento de indecisos que “no precisa” su voto casi se duplica: pasa del 7% al 12%. Este crecimiento de los indecisos es la señal más relevante del nuevo escenario: una porción importante del electorado que antes se inclinaba por Sánchez no migró hacia Fujimori, sino que se desplazó hacia la indecisión.
El mapa geográfico: Fujimori avanza en Lima, Sánchez cae en el voto rural
El comparativo por zonas geográficas revela la dinámica interna del cambio. En Lima, Fujimori registra un crecimiento notable: pasa del 50% al 54% entre abril y mayo, consolidando su dominio en la región más poblada del país. Sánchez retrocede levemente en la capital, del 25% al 23%, mientras que el voto en blanco cae del 17% al 12% y los indecisos suben del 8% al 11%.
En otras ciudades del interior urbano, el escenario es de mayor estabilidad. Fujimori mantiene el 35% en ambas mediciones, mientras que Sánchez cae cuatro puntos, del 40% al 36%. El voto en blanco se mantiene estable (17% vs. 16%) y los indecisos suben del 8% al 13%, la variación más alta en este segmento.
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El dato más llamativo del comparativo geográfico se produce en el ámbito rural, la principal reserva electoral de Sánchez. En abril, el candidato de dominaba con el 55% del voto rural, frente al 26% de Fujimori. En mayo, Sánchez cae seis puntos, hasta el 49%, mientras Fujimori se mantiene en el 26%. El voto en blanco rural baja del 16% al 14% y los indecisos rurales crecen del 3% al 11%, lo que sugiere que parte del electorado castillista que respaldaba a Sánchez en el campo ha entrado en un proceso de revisión de su preferencia.
Qué explica el movimiento en las encuestas
La encuesta de Ipsos fue aplicada en los días previos a la proclamación oficial del balotaje por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y en el contexto de las primeras semanas de campaña de segunda vuelta, en las que Sánchez enfrentó cuestionamientos por su vínculo con Antauro Humala, su promesa de indultar a Pedro Castillo y las investigaciones fiscales en su contra.
La caída de tres puntos en la intención de voto nacional de Sánchez, combinada con el retroceso de seis puntos en el voto rural, sugiere que el mayor conocimiento del candidato —su perfil de desconocido pasó a ser ampliamente conocido tras la primera vuelta— no se tradujo en mayor aceptación en todos los segmentos. El director de Estudios de Opinión de Ipsos, Guillermo Loli, había advertido en mediciones anteriores que “a medida que Sánchez se volvió más conocido, sectores adicionales manifestaron oposición”.
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El bloque indeciso: la variable que definirá el 7 de junio
Con 12% de indecisos y 14% de voto en blanco o viciado, el bloque que no se identifica con ninguno de los dos candidatos representa el 26% del electorado, casi la misma magnitud que la diferencia entre Fujimori y Sánchez en el voto válido. Ese segmento es, en la práctica, la variable que decidirá el resultado del balotaje.
La encuesta muestra que Fujimori tiene actualmente una ventaja de cuatro puntos dentro del margen de error de ±2,8%, lo que técnicamente convierte el resultado en una ventaja real pero no definitiva. El debate presidencial del 31 de mayo y el debate de equipos técnicos del 24 de mayo serán los últimos grandes eventos que podrían mover las preferencias antes de la jornada del 7 de junio.
Keiko se pronuncia sobre la encuesta Ipsos
La candidata de Fuerza Popular pidió tomar los sondeos “con prudencia” al considerar que son “fotos del momento” y sostuvo que, pese a la ventaja, el escenario sigue abierto. “Todas las encuestas siempre las analizamos con prudencia. Estamos todavía prácticamente en un empate”, declaró.
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En paralelo, el tramo final de la campaña mantuvo bajo escrutinio a Sánchez por cuestionamientos sobre su relación política con Antauro Humala: una parte del electorado percibió que ambos son aliados, según el mismo sondeo nacional urbano-rural, un factor que se instaló en el debate público antes de la segunda vuelta.