Choferes de los buses alimentadores del Metropolitano denunciaron haber sido amenazados por una banda criminal que exige pagos mensuales de S/400 a cambio de no atacar a las unidades ni a los conductores. Los mensajes extorsivos, difundidos en redes sociales y WhatsApp, fueron atribuidos a la organización denominada “Los Gatilleros del Cono Norte”, que asegura tener identificadas las placas, rutas y turnos de trabajo de los trabajadores del sistema de transporte.
La amenaza generó preocupación debido a que las mafias ahora apuntan contra uno de los servicios de transporte masivo más importantes de Lima. En el texto intimidatorio, los delincuentes ordenan a los choferes “registrarse” antes del 31 de mayo enviando sus datos personales y laborales. Además, advierten que quienes no acepten el cobro de cupos podrían ser víctimas de atentados mientras trabajan, cerca de sus viviendas o en los patios donde operan los buses.
ATU asegura que mensaje viral no pertenece al Metropolitano
Luego de la difusión de la presunta amenaza extorsiva contra choferes de los alimentadores, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) aseguró que la captura de WhatsApp que circula en redes sociales es falsa. A través de un pronunciamiento publicado en sus canales oficiales, la entidad precisó que el contenido no correspondería a la realidad.
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“El mensaje de WhatsApp que viene circulando en redes sociales es FALSO y no corresponde a ninguna comunicación oficial vinculada al Metropolitano ni a sus servicios alimentadores”, indicó la institución en su publicación. El pronunciamiento apareció después de que el contenido se viralizara rápidamente y generara preocupación entre usuarios y trabajadores del sistema de transporte público en Lima.
Denuncian amenazas a choferes del Metropolitano con atentados si no pagan cupos
De acuerdo con el mensaje difundido, los extorsionadores exigen que cada conductor envíe información personal y laboral mediante WhatsApp, incluyendo padrón, placa de la unidad y turno de trabajo. Posteriormente, cada chofer recibiría un código QR personalizado para realizar depósitos mensuales de 400 soles.
“A todo los conductores de los alimentadores del Metropolitano del cono norte ya los tenemos plaqueado y mapeado”, señala parte del mensaje atribuido a la banda criminal. El texto añade que solo las unidades registradas estarán “protegidas”, mientras que quienes no acepten las condiciones se convertirán en objetivos de atentados.
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La amenaza no solo involucra ataques contra buses o patios de operaciones. El contenido también menciona posibles agresiones contra los conductores fuera de su jornada laboral, cerca de sus viviendas o durante sus desplazamientos diarios. “Todo conductor uniformado será blanco ya sea fuera de su domicilio, a los alrededores del patio o cuando estén laborando”, advierte el documento propagado en redes sociales.
La situación encendió las alarmas debido a que el Metropolitano representa uno de los principales sistemas de transporte formal de la capital. Hasta hace algunos meses, las mafias enfocaban sus amenazas principalmente en empresas de transporte informal y colectivos urbanos; sin embargo, ahora el cobro de cupos parece extenderse hacia corredores de transporte masivo y servicios alimentadores.
Otro punto que generó preocupación es la modalidad utilizada por los delincuentes para recaudar dinero. La referencia a códigos QR personalizados evidencia un esquema organizado de cobro extorsivo que buscaría controlar el pago mensual de los conductores bajo amenaza constante.
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En el mensaje también aparece una advertencia que apunta hacia otros servicios de transporte público en Lima. “Después del plazo siguen los corredores”, señala el texto, en aparente referencia a los corredores complementarios que operan en distintos distritos de la capital.
Extorsiones provocan escasez de choferes y dejan buses fuera de circulación en Lima
El avance de las mafias dedicadas al cobro de cupos ya viene golpeando con fuerza al transporte público de Lima desde hace varios meses. Empresas del sector reportaron que cerca del 60 % de sus choferes dejaron de trabajar por temor a ataques armados y atentados contra buses. La situación provocó que decenas de unidades permanezcan inmovilizadas en patios de operaciones, afectando el servicio para miles de pasajeros en distintos distritos de la capital.
Uno de los casos más críticos fue el de la empresa Translicsa. Representantes del sector señalaron que, tras un atentado reciente, solo seis conductores acudieron inicialmente a trabajar. Aunque en los días siguientes la cifra aumentó, gran parte de la flota continuó paralizada debido al miedo entre los trabajadores. Distritos como San Martín de Porres se han convertido en algunos de los más afectados por esta crisis, marcada por amenazas constantes y ataques contra unidades de transporte público.
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Frente a este escenario, el Gobierno anunció medidas de emergencia para reforzar la seguridad en los buses. Entre ellas figura la instalación de cámaras de videovigilancia en unidades de transporte urbano, las cuales serán monitoreadas por la Municipalidad Metropolitana de Lima. Además, la Policía Nacional implementó patrullajes en rutas consideradas críticas y puestos de auxilio rápido en zonas con alta incidencia de extorsiones.