La madrugada del 15 de mayo marcó un punto de inflexión en la provincia de Pataz, región La Libertad, donde 33 trabajadores mineros de la empresa Inversiones Mineras Gheraldin fueron liberados tras permanecer secuestrados por una organización criminal armada.
La alerta se activó el jueves 14 a las 18:30 horas, luego de la denuncia presentada por representantes de la minera, quienes reportaron el ingreso violento de individuos armados a las instalaciones del sector La Joya 24/25, en el centro poblado Pueblo Nuevo.
El Comando Unificado Pataz (Cupaz), integrado por las Fuerzas Armadas (FF. AA.)y la Policía Nacional del Perú (PNP), desplegó un contingente de personal de élite tras recibir la notificación.
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Las acciones incluyeron coordinación con autoridades locales, representantes de la empresa y rondas campesinas, en un esfuerzo articulado para asegurar el cierre territorial y controlar los accesos a la zona de riesgo. Desde el inicio, el Ministerio Público se mantuvo informado y participó en el marco de sus competencias legales.
Durante la intervención, las fuerzas de seguridad ejecutaron maniobras tácticas de aproximación, contención y control perimétrico, evaluando permanentemente las condiciones del terreno y el riesgo para los trabajadores.
La operación se extendió por más de diez horas, enfrentando desafíos geográficos y climáticos que exigieron coordinación y resistencia física por parte del personal militar y policial.
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Fases del rescate
La operación de rescate se dividió en etapas. En la primera fase, 20 trabajadores lograron ser liberados, mientras que el resto fue rescatado en acciones posteriores; en total, 33 trabajadores mineros recuperaron la libertad. Uno de ellos resultó herido por proyectil de arma de fuego, recibiendo atención médica inmediata en el centro minero y reportándose en condición estable.
El grupo armado responsable del secuestro logró escapar a través de los túneles del socavón, aprovechando la compleja infraestructura subterránea de la mina.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar y ubicar a los responsables, en el contexto de un estado de emergencia declarado en la zona extractiva para combatir la minería ilegal y el crimen organizado.
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La articulación entre Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Ministerio Público y rondas campesinas resultó clave para el éxito de la intervención.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas destacó el profesionalismo y la disciplina de los equipos que participaron en la operación, así como el compromiso institucional para restablecer la seguridad en Pataz.
Control en la zona minera
El operativo realizado en el sector La Joya evidencia la capacidad de respuesta y la coordinación entre distintas entidades estatales frente a situaciones de alto riesgo en zonas mineras.
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La presencia permanente de equipos de seguridad busca garantizar la integridad de trabajadores y pobladores, en un contexto donde la minería ilegal y la acción de organizaciones criminales representan amenazas recurrentes.
Sucede que, a menudo, los grupos armados aprovechan la infraestructura minera para ejecutar acciones delictivas, utilizando túneles y socavones como rutas de escape.
Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional mantienen la vigilancia y control en la jurisdicción del Comando Unificado Pataz, con el objetivo de fortalecer la seguridad, proteger la vida de los peruanos y asegurar la continuidad de las actividades productivas en la región.
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