El presidente interino José María Balcázar firmó el Decreto Supremo N.º 043-2026-EF, publicado el 17 de marzo en el diario El Peruano, que aprobó un crédito suplementario en el presupuesto del Ministerio de Defensa para financiar la modernización de la Fuerza Aérea y avanzar en la renovación de la flota de aviones de combate.
Según el documento, el monto fue de S/ 522 millones 353 mil 665 a favor del sector, destinado a cubrir de manera parcial la ejecución del proyecto registrado con el Código Único de Inversiones (CUI) N.º 2573425, que contemplaba la adquisición de 24 aeronaves de alto rendimiento para la base aérea de La Joya, en Arequipa.
La asignación se sumó a los recursos dirigidos a la compra de aviones de combate multirol, con el fin de reemplazar a las actuales aeronaves MiG-29 y Dassault Mirage 2000, modelos con más de 35 años de servicio. La administración de su antecesor, José Jerí, ya había aprobado una partida del programa antes de que fue destituido por el Congreso.
El dispositivo precisó que los fondos provienen de “Recursos por Operaciones Oficiales de Crédito”, en concordancia con la Ley de Presupuesto del Sector Público para el año fiscal 2026 y con la Ley de Endeudamiento del Sector Público para el año fiscal 2025, que autorizó la emisión de bonos soberanos destinados a financiar proyectos del Ministerio de Defensa.
Además de la firma de Balcázar, el decreto incluyó las de la entonces jefa del Gabinete, Denisse Miralles, el exministro de Defensa Luis Arroyo y el exministro de Economía y Finanzas Gerardo López.
El proceso de adquisición de los aviones de combate —en el que competían el F-16 Block 70 estadounidense, el Gripen sueco y el Rafale francés— fue declarado secreto durante la gestión de Jerí, donde además se habría suscrito un principio de acuerdo con Estados Unidos.
Balcázar optó finalmente por aplazar la compra al próximo gobierno, que asumirá en julio, , lo que generó tensiones diplomáticas y pedidos de censura, pese a que ha descartado una confrontación con Washington por esta decisión.
En un mensaje a la nación, el mandatario negó haber mentido al país, como sostuvo horas antes el exministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, quien dimitió por este asunto, al igual que el entonces titular de Defensa, Carlos Díaz.
También afirmó que no ha intervenido en las tratativas, pese a haber destinado el presupuesto para la compra de las aeronaves, aunque evitó precisar si el contrato se firmó el lunes pasado, como señalaron los ministros que renunciaron.
Tanto De Zela como Díaz acusaron al mandatario de faltar a la verdad al sostener que los contratos ya se habían suscrito ese mismo lunes, motivo por el cual ambos presentaron su dimisión.
El exministro de Defensa declaró en RPP que la compra de las aeronaves ya figuraba en la ley de endeudamiento, estructurada en dos tramos para 2025 y 2026, lo que contradice la versión de Balcázar sobre la falta de cobertura presupuestaria. Además, señaló que el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional aprobó la adquisición al proveedor estadounidense durante el gobierno de Jerí (2025-2026).