Las infecciones bucales en niños han pasado de ser un problema frecuente a una alerta sanitaria que preocupa a las autoridades médicas en el país. El EsSalud advirtió que, tras la pandemia, se ha registrado un incremento sostenido de patologías odontológicas infantiles, muchas de las cuales evolucionaron sin tratamiento oportuno y hoy presentan complicaciones que impactan más allá de la cavidad oral.
Este escenario no solo afecta la salud dental, sino que también se vincula con otros problemas críticos como la anemia infantil, una de las condiciones más persistentes en el Perú. Ante ello, especialistas vienen reforzando el llamado a padres de familia y cuidadores para priorizar la higiene bucal desde los primeros años de vida, con el fin de evitar consecuencias que pueden afectar el crecimiento y desarrollo de los menores.
Infecciones bucales interfieren en la absorción de hierro en niños
Uno de los puntos más sensibles identificados por EsSalud es la relación entre las infecciones bucales y la absorción de hierro. La Dra. Nelly Sánchez, coordinadora de la Estrategia de Salud Oral, explicó que si bien estas infecciones no provocan directamente la anemia, sí generan condiciones que dificultan la correcta asimilación de este nutriente esencial en el organismo.
Esta situación adquiere mayor relevancia en la infancia, una etapa en la que el cuerpo requiere niveles adecuados de hierro para asegurar un desarrollo físico y cognitivo óptimo. Cuando existen procesos infecciosos en la boca, como caries avanzadas o inflamaciones, el organismo puede ver alterada su capacidad de absorber nutrientes, lo que incrementa el riesgo de desarrollar anemia en niños.
De acuerdo con datos de la institución, las caries infantiles representan actualmente más del 30 % de los diagnósticos en consulta pediátrica, lo que evidencia la magnitud del problema. Además, se estima que un alto porcentaje de menores de cinco años presenta algún grado de deterioro dental, una condición que puede escalar si no se interviene a tiempo.
En este contexto, EsSalud viene fortaleciendo sus estrategias preventivas para promover controles periódicos y detectar a tiempo cualquier signo de enfermedad bucal. La identificación temprana de estas afecciones permite evitar tratamientos más complejos y reducir el impacto en la salud general del menor.
Campañas de prevención y educación buscan frenar avance de caries infantiles
Como parte de estas acciones, la Red Prestacional Rebagliati desarrolló una intervención en la Institución Educativa Inicial Modelo, ubicada en Jesús María. La actividad, denominada “Sonrisas saludables desde la infancia”, reunió a profesionales de la salud dental con el objetivo de reforzar la prevención de enfermedades bucales en niños.
Durante la jornada, cirujanos dentistas instalaron diversos espacios educativos organizados por etapas de vida, donde los menores participaron en dinámicas diseñadas para aprender técnicas adecuadas de cepillado. A través de maquetas y prácticas guiadas, los niños pudieron familiarizarse con rutinas básicas de higiene que resultan clave para evitar la aparición de caries.
Además, se promovieron hábitos de alimentación saludable mediante juegos interactivos como “Elige el alimento correcto”, en los que se enseñaba a identificar productos que contribuyen al cuidado dental. Estas actividades buscan reforzar no solo el conocimiento, sino también la adopción de conductas saludables desde edades tempranas.
Uno de los momentos centrales fue la participación de los denominados “guardianes de la salud”, personajes que transmitieron mensajes preventivos de manera didáctica, facilitando la comprensión en los más pequeños. También se realizaron evaluaciones de ortodoncia preventiva, enfocadas en detectar problemas de mordida, así como simulaciones para enseñar cómo actuar ante emergencias como traumatismos dentales.
En paralelo, EsSalud continúa impulsando el Programa del Primer Molar, dirigido a niños de entre 6 y 12 años. Esta estrategia está orientada a proteger las piezas dentales permanentes mediante la aplicación de sellantes y la detección oportuna de posibles lesiones. La conservación de estas piezas resulta fundamental para una correcta masticación y el desarrollo adecuado de la dentadura.