La ciudad de Lima enfrenta actualmente una situación marcada por el aumento sostenido en el costo de los combustibles, fenómeno atribuido por expertos y autoridades a la crisis internacional del petróleo derivada del conflicto en Medio Oriente. El alza, iniciada en marzo, ha afectado tanto a los transportistas como a los hogares peruanos, generando un impacto directo en el precio de los productos de primera necesidad y alterando la economía familiar.
De acuerdo con datos actualizados de OSINERGMIN —el regulador peruano de energía y minas—, el costo de la gasolina y otros combustibles registra variaciones importantes entre distritos de Lima Metropolitana. La plataforma digital Facilito permite a los usuarios comparar tarifas en tiempo real, herramienta que ha cobrado relevancia ante la reciente dispersión de precios.
¿Cuánto cuesta la gasolina en Lima Metropolitana?
En el Cercado de Lima, el gasohol regular se ubica entre 18,69 y 22,99 soles por galón, mientras que el gasohol premium alcanza valores entre 19,49 y 24,99 soles. El precio del diésel, fundamental para el transporte y la industria, oscila entre 22,99 y 27,99 soles por galón en el mismo distrito.
La diferencia de costos según la ubicación resulta notoria. En Lima Norte, el gasohol regular en el distrito de Ancón se sitúa entre 19,09 y 23,74 soles. El gasohol premium presenta un rango de 20,09 a 25,10 soles, y el diésel fluctúa entre 23 y 27,54 soles por galón.
Por su parte, en Lima Sur, el distrito de Villa El Salvador muestra el gasohol regular más accesible, de 18,49 a 23,49 soles, con un gasohol premium entre 19,74 y 25,99 soles; el diésel en la zona varía de 22,50 a 25,79 soles.
En San Juan de Lurigancho, principal distrito de Lima Este, el gasohol regular va de 18,98 a 23,99 soles, el premium de 19,98 a 24,99 soles y el diésel entre 22,08 y 26,99 soles.
El diésel más bajo se vende en La Victoria a 22,69 soles, mientras que el gasohol regular más accesible permanece en el Cercado de Lima a 18,69 soles. El Callao registra precios mínimos de 22,69 soles para el diésel y 19,09 soles para el gasohol de 90 octanos.
La dispersión de precios no solo afecta a la capital. En otras regiones, la situación mantiene características similares, según lo recogido por El Comercio. En Cusco, el diésel se comercializa entre 24,39 y 25,99 soles por galón. En Ica, particularmente en el distrito de Santiago, el gasohol regular llega a 18,60 soles. Estas diferencias obedecen, en parte, a los costos logísticos relacionados con el transporte y la distribución hacia zonas alejadas o con acceso restringido.
Diferencias entre GNV, GLP y Diesel
El contexto actual ha motivado un interés particular por los diferentes tipos de combustibles disponibles. El GNV (Gas Natural Vehicular), compuesto principalmente por gas metano, destaca por su bajo precio y menor impacto ambiental, resultando popular entre vehículos urbanos y taxis. El GLP (Gas Licuado de Petróleo), mezcla de propano y butano en estado líquido, facilita el abastecimiento y requiere tanques livianos, lo que lo hace apto para distintos tipos de automóviles. El diésel, derivado del petróleo, se utiliza en motores pesados y transporte de carga debido a su mayor torque y rendimiento, aunque su uso genera un nivel superior de emisiones contaminantes frente al GNV y GLP.
¿Qué medidas se debe adoptar ante el encarecimiento de la gasolina?
Las repercusiones de la subida de precios han sido motivo de preocupación para los sectores más vulnerables. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), quien advirtió: “Uno de los grandes problemas que tiene el Perú es el alza del petróleo por la guerra con Irán. El gobierno hace nada. Cuando la inflación sube, el poder de compra de las personas cae y la economía se enfría. El ministro de Economía ha abandonado su cargo”.
El Gobierno dispone de mecanismos para mitigar los efectos de las fluctuaciones internacionales. Entre ellos destaca el Fondo para la Estabilización de Precios de los Combustibles, que permite que el Estado intervenga para impedir que los incrementos globales se reflejen de manera inmediata en los precios locales. Este fondo compensa a los importadores en momentos de suba de precios y recupera esos recursos cuando los precios internacionales bajan, sin añadir presión significativa sobre el gasto público nacional. La implementación de esta herramienta ha sido solicitada por diversos sectores, que demandan medidas para proteger a los consumidores y evitar distorsiones económicas.
La coyuntura también ha puesto en evidencia la necesidad de una coordinación eficaz entre el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). El monitoreo de la inflación y la evaluación constante del desempeño económico resultan esenciales para anticipar escenarios de estanflación, fenómeno que combina aumento de precios con estancamiento en el crecimiento. Expertos consultados por Gestión señalaron que el fortalecimiento de la vigilancia sobre los precios y la promoción de un uso eficiente de los recursos energéticos representan pasos clave para reducir la vulnerabilidad ante las variaciones del mercado internacional.
En paralelo, diversas voces del sector privado y académico han propuesto la implementación de incentivos para la diversificación energética y el fomento de alternativas al petróleo. La adopción de tecnologías limpias, la modernización de la infraestructura de transporte y la promoción de vehículos eléctricos forman parte del debate público, que busca soluciones estructurales frente a la volatilidad de los precios del crudo.
La situación en Perú refleja el impacto de factores globales sobre las economías locales. El seguimiento a la evolución de los combustibles y la respuesta de las autoridades continúa en el centro de la agenda nacional, mientras los consumidores exploran opciones para enfrentar el escenario actual.
¿Cuál elegir?
- GNV: Ideal para uso diario urbano y alto kilometraje (taxis, transporte personal) por su bajo costo.
- GLP: Mejor para quienes buscan fácil recarga, mayor autonomía y no quieren perder mucho espacio en la maletera.
- Diésel: Recomendado para transporte de carga pesada, maquinaria o viajes largos de alto rendimiento.