Durante los últimos meses, expertos y centros de monitoreo han encendido las alarmas ante el aumento progresivo de la temperatura del océano Pacífico, un fenómeno que podría desembocar en un evento catalogado como “Súper El Niño”.
Esta situación, según advierten especialistas y organismos internacionales, plantea escenarios de riesgo elevado para la costa norte y central de Perú en la próxima temporada de lluvias, con potenciales consecuencias directas en la vida cotidiana, la economía y los ecosistemas del país.
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), citado por The Washington Post, anticipa que el fenómeno podría alcanzar niveles sin precedentes en más de un siglo.
Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo RIMAC, subraya que “aunque aún no es seguro que se trate de un ‘súper El Niño’, los especialistas coinciden en que la probabilidad viene en aumento y que el contexto de cambio climático podría intensificar sus efectos”.
Para Holguín, los modelos climáticos ya reflejan un calentamiento progresivo del mar, sobre todo frente a la costa sudamericana. De confirmarse esta tendencia en los próximos meses, Perú enfrentaría un mayor riesgo de lluvias intensas, inundaciones y huaicos durante el verano de 2026-2027, con énfasis en las regiones del norte como Piura y Tumbes.
Señales y proyecciones
Los análisis difundidos por el Centro de Monitoreo RIMAC muestran que el incremento de la temperatura del océano Pacífico podría intensificarse hacia finales de 2026 e inicios de 2027, elevando el riesgo de precipitaciones por encima de lo normal en la costa peruana.
En el corto plazo, durante abril, aún podrían registrarse lluvias puntuales en el norte y episodios aislados en la zona central del litoral, aunque el país ingresará a su temporada seca en las semanas siguientes.
Durante el otoño e invierno, el impacto más probable sería el incremento de la temperatura del aire, con la posibilidad de experimentar condiciones menos frías de lo habitual, sobre todo en la franja costera. El periodo de lluvias más intensas se concentraría en el verano, y de acuerdo con los pronósticos, las regiones norteñas serían las más sensibles a estos eventos.
Impactos previstos
El posible “Súper El Niño” no solo traería lluvias extremas, también implicaría olores de calor más intensas, dificultades en la agricultura y variaciones en la actividad de ciclones y huracanes a escala global.
Los especialistas consultados por el Centro de Monitoreo RIMAC advierten que la agricultura nacional podría verse afectada tanto por el exceso como por la falta de lluvias, lo que derivaría en posibles impactos sobre la producción de alimentos y sus precios. Además, el incremento de la temperatura del mar representa un desafío para la pesca y los ecosistemas marinos.
Entre los efectos más probables identificados para Perú figuran:
- Lluvias muy intensas en la costa norte y central, con mayor riesgo de inundaciones, desbordes de ríos y huaicos durante el verano.
- Aumento de la temperatura del mar, lo que repercutiría en la pesca y la biodiversidad marina.
- Olas de calor más frecuentes en varias regiones del país y del continente.
- Desafíos en la agricultura por la alteración de los ciclos de lluvias y sequías.
- Nuevos récords de temperatura a nivel global.
Advertencias de organismos
El meteorólogo Abraham Levy, conocido como “el hombre del tiempo” en el país, coincide en que la totalidad de los modelos climáticos internacionales apunta a un evento de El Niño en el océano Pacífico durante 2026, que podría alcanzar una magnitud “robusta”.
En declaraciones recogidas por ATV Noticias, Levy explica que el desplazamiento de agua caliente hacia la costa peruana, acompañado por el debilitamiento de los vientos, podría facilitar la llegada de lluvias de fuerte intensidad en el verano siguiente.
Según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, citado por The Washington Post, existe la posibilidad de que las temperaturas en el Pacífico ecuatorial superen los 2,8 grados Celsius alcanzados durante diciembre de 2015, lo que abriría la puerta a un fenómeno catalogado como “Super Niño”.
Este escenario se asocia con olas de calor prolongadas, lluvias extremas e inundaciones en varios continentes, así como sequías notorias en regiones como la India, el Caribe y sectores de Estados Unidos y Europa.
Las autoridades peruanas, a través de la Comisión de Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), mantienen la vigilancia bajo el marco de “Alerta de El Niño Costero”, recomendando a la población y a los tomadores de decisiones implementar acciones de prevención y preparación para reducir el impacto de eventuales desastres.
Recomendaciones y vigilancia
El Centro de Monitoreo RIMAC y el ENFEN insisten en la importancia de prepararse ante la posibilidad de un evento de gran magnitud. Entre las recomendaciones destacan la revisión de techos y desagües, evitar cruzar calles inundadas, contar con una mochila de emergencia y mantenerse informado a través de fuentes oficiales.
También subrayan la necesidad de reforzar la protección de la salud, especialmente en niños y adultos mayores, y de identificar rutas de evacuación en zonas de riesgo.
La costa peruana permanece bajo observación. El monitoreo constante y la adopción de medidas preventivas se presentan como estrategias clave para mitigar los posibles efectos de un fenómeno que, según los modelos actuales, podría redefinir el panorama climático del país en los próximos años.