El alcalde de San Jerónimo, Máximo Rimachi Morales, fue detenido junto a cuatro funcionarios municipales tras ser sorprendido en estado de ebriedad dentro de un vehículo oficial la noche del miércoles 8 de abril.
La intervención, realizada por la Policía Nacional del Perú, la fuerza policial nacional, y la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción, se produjo después de que residentes alertaran sobre el uso irregular de la camioneta propiedad de la municipalidad, hecho que ahora podría tener consecuencias penales por el presunto delito de peculado de uso, según informó Agencia Andina, la agencia estatal peruana.
Entre los cinco detenidos, cuatro arrojaron resultado positivo en la prueba etílica cualitativa practicada por el médico legista, conforme detalló el general de la Policía Nacional del Perú, Virgilio Velásquez Hurtado, jefe de la Región Policial Cusco. El agravante, según la normativa, expone a los funcionarios a una posible pena de hasta cinco años de privación de la libertad si se determina responsabilidad por peculado de uso, delito sancionado cuando bienes estatales se emplean para fines particulares.
El vehículo involucrado —una camioneta Toyota Hilux de placa EAI-463— fue hallado en la asociación provivienda Virgen del Rosario cerca de las 22:00 horas, con diversas botellas y latas de cerveza dentro de la camioneta. Esta evidencia respaldó la intervención policial y la posterior detención de los funcionarios, gracias a la denuncia oportuna de vecinos que observaron el vehículo oficial estacionado en circunstancias aparentemente irregulares.
Hallan cerveza en vehículo municipal durante intervención al alcalde
La intervención se desarrolló en la vía pública tras el descubrimiento del vehículo de la municipalidad en la citada asociación. El equipo dirigido por el general Virgilio Velásquez Hurtado, jefe de la Región Policial Cusco, reportó el hallazgo de diversas botellas y latas de cerveza dentro de la camioneta.
“Cinco personas, el conductor, entre ellos el alcalde de la Municipalidad de San Jerónimo y tres personas que trabajan en relaciones públicas de dicha municipalidad. El motivo de la intervención es porque se evidencia la presencia de las botellas de cerveza, como también latas de cerveza, en cuatro unidades”, sostuvo ante los medios de prensa local.
De acuerdo con el relato consignado en Agencia Andina, la Policía Nacional del Perú, la fuerza policial nacional, condujo a los detenidos a la comisaría de San Jerónimo para su identificación y la realización de los exámenes médicos y el dosaje etílico. El resultado para el alcalde Rimachi Morales y tres de sus acompañantes fue positivo en la evaluación cualitativa, mientras que solo el conductor no presentó indicios de haber consumido alcohol.
Las pruebas, sumadas a la presencia de bebidas alcohólicas, constituyen elementos considerados en la investigación policial bajo el presunto delito de peculado de uso, una figura penal que sanciona el empleo de bienes estatales para actividades no oficiales ni autorizadas.
Este procedimiento responde al protocolo establecido ante posibles faltas administrativas y delitos por parte de funcionarios públicos y contempla la notificación al Ministerio Público y el traslado de los hechos a la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción.
En paralelo, la municipalidad distrital de San Jerónimo no emitió aún un pronunciamiento oficial sobre los hechos. Hasta la mañana del miércoles, el perfil institucional del municipio destacaba actividades del alcalde Máximo Rimachi Morales en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, lo que contrastó con su detención esa misma noche.
Fiscalía inicia investigación por presunto peculado
La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Cusco dirige en estos momentos las diligencias para esclarecer los hechos y determinar el uso y la ruta del vehículo municipal en la noche de la intervención. Según confirmó el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Cusco, Manuel Mayorga Zárate, se están revisando los videos de seguridad para reconstruir el recorrido de la camioneta Hilux y establecer las responsabilidades individuales de los ocupantes.
Mayorga Zárate detalló a la agencia nacional que la fiscal del caso solicitó informes a las oficinas administrativas de la municipalidad para determinar bajo qué disposición y con qué objetivo se movilizó la unidad oficial esa noche. Esta información es fundamental para la calificación del presunto delito de peculado de uso.
Respecto a las consecuencias legales, el magistrado subrayó que “el delito de peculado de uso puede ser sancionado hasta con cinco años de pena privativa de la libertad”. Además, no descartó la presentación de una posible solicitud de prisión preventiva, medida que quedará sujeta a los resultados de las investigaciones en curso.
En este punto del caso, la investigación fiscal se concentra en la evidencia recabada por la Policía Nacional del Perú, la fuerza policial nacional, los exámenes toxicológicos practicados y la visualización de los registros audiovisuales, que serán determinantes para resolver la situación legal de los involucrados.
El proceso avanzará conforme la Fiscalía determine si solicita la prisión preventiva para el alcalde Máximo Rimachi Morales y los funcionarios implicados en el uso indebido de bienes estatales para actividades prohibidas por la legislación nacional.