¿Semana Santa en la playa? Cuidado: en Perú, a 7 de cada 10 le cambian el pescado en el plato

En terminales, sushi y ceviche. La reducción de la oferta por los cierres de puertos aumentan la presión sobre los puntos de venta y favorecen la incidencia del fraude

El fraude en el etiquetado de pescado afecta principalmente a especies de alto valor comercial como mero y lenguado, sustituidas por basa y lisa.

En pleno Jueves Santo, miles de peruanos buscan disfrutar de la tradicional Semana Santa en las playas del país. La experiencia, no obstante, puede traer un dato inesperado: 7 de cada 10 personas que consumen pescado en cevicherías peruanas reciben una especie diferente a la que piden, según revelan estudios científicos sobre el fraude y la sustitución de especies en la cadena pesquera nacional.

La situación podría agravarse debido al cierre parcial de puertos determinado por la Marina de Guerra del Perú debido a oleajes anómalos, lo que provoca un choque de oferta en medio de una escalada de precios en todos los terminales y restaurantes marinos del país.

¿Pediste mero o perico? Así te cambian el pescado en el plato

Un informe de Oceana y Pro Delphinus de 2021 realizó análisis genéticos a 1.025 muestras de pescado tomadas en 39 puntos de venta en Lima, Chiclayo y Piura. El resultado fue contundente: el 67,4% de los productos no correspondía al nombre de venta.

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Este fenómeno afecta principalmente a restaurantes, donde la tasa de sustitución supera el 80% en la capital, y a mercados de distritos medios y bajos ingresos. En Piura, la sustitución alcanzó el 80% y, en Chiclayo, el 71%.

El estudio identificó que especies de alto valor comercial, como el mero o el lenguado, suelen ser reemplazadas por alternativas más baratas, como basa o lisa.

La Marina de Guerra del Perú cerró 88 puertos por oleajes anómalos durante la Semana Santa de 2026, afectando la oferta de pescado fresco a nivel nacional.

Además, cuatro especies —lisa, falso volador, perico y basa— se utilizaron para suplantar a más de 20 variedades diferentes. Los motivos detrás del fraude van desde la dificultad para identificar los filetes hasta incentivos económicos y vacíos en la regulación.

Oceana y Pro Delphinus alertaron sobre la presencia de 13 especies en estado de amenaza en el mercado, como el tiburón zorro común, el tiburón diamante y el merlín rayado.

También se detectaron ventas de especies en veda permanente, como la anguila europea, una abierta violación de normativas de conservación.

Cevicherías y sushi: fraude en platos emblemáticos

Por su parte, el estudio académico “High incidence of mislabeling and a hint of fraud in the ceviche and sushi business”, realizado en Lima, profundizó en la realidad de los restaurantes especializados.

Se recolectaron 400 muestras de filetes frescos, congelados y platos listos para comer (ceviche, sushi y sashimi) de 10 distritos.

De 364 muestras procesadas, el 43% presentó fraude o etiquetado erróneo. El problema fue especialmente grave en cevicherías, donde el 78% de las muestras de ceviche no correspondía al nombre de venta.

Un 43% de las muestras de ceviche y sushi presentaron fraude en la denominación, poniendo en riesgo a los consumidores y la biodiversidad marina.

Entre los casos más notorios, la “anguila de río” fue sustituida en el 100% de los casos por Anguilla anguilla, una especie en estado crítico de conservación.

Otros ejemplos incluyen la cabrilla (sustituida el 76,5% de las veces), la corvina (solo 40,8% correctamente rotulada) y el lenguado (75% de exactitud).

Las sustituciones suelen involucrar tanto especies de valor similar como otras de menor valor, y muchas veces dificultan la trazabilidad, afectando la capacidad del consumidor para identificar lo que realmente consume.

Semana Santa con precios altos, escasez y puertos cerrados

El escenario de 2026 suma nuevas complicaciones. Hoy el precio del pescado se ha disparado en todos los terminales del país, impulsado por el cierre de 88 puertos a lo largo del litoral, una medida vigente hasta el 5 de abril debido a oleajes anómalos, según la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra.

El fenómeno reduce la oferta, ya que los pescadores no pueden salir a la mar y la disponibilidad de especies frescas disminuye aún más. Este contexto de escasez y precios elevados coincide con la movilización masiva por Semana Santa.

El fraude, además, facilita la comercialización de pesca ilegal y contribuye a la sobreexplotación de los recursos marinos.

De acuerdo con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), la festividad proyecta un impacto económico de US$220 millones (S/906 millones), con el desplazamiento de 1,9 millones de turistas, principalmente hacia playas del sur y destinos andinos.

Por su parte, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) reporta un comportamiento mixto en la demanda. El sur de Lima, con destinos como Asia y Punta Hermosa, registra mayor afluencia de turistas. En contraste, el norte (Máncora, Punta Sal) enfrenta cancelaciones de entre el 10% y el 30% debido a lluvias. Tenga cuidado.

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