La Asociación de Exportadores (ADEX) advirtió sobre la persistente comercialización ilegal del clorpirifós en el mercado nacional. Este plaguicida, prohibido por la normativa peruana desde agosto de 2024 debido a su riesgo para la salud pública y el medio ambiente, sigue ingresando al país y circulando entre los productores agrarios.
Ysabel Segura Arévalo, gerenta de Relaciones Institucionales y Convenios de ADEX, alertó que el uso y comercialización de este insumo no solo representan una infracción grave al marco legal, sino que también ponen en riesgo la competitividad del sector agroexportador y la reputación internacional del Perú como proveedor confiable de alimentos.
Rechazos internacionales y necesidad de acción coordinada
Durante su intervención en la mesa de trabajo “Causas de rechazo en los mercados internacionales de productos agroindustriales nacionales y realidad del mercado nacional”, organizada por la Comisión de Salud y Población del Congreso, Segura Arévalo explicó que la presencia de residuos de clorpirifós en los productos agrícolas peruanos puede derivar en devoluciones y rechazos en los principales mercados internacionales.
En 2025, el sector agroexportador alcanzó los US$ 14.600 millones en exportaciones, con un crecimiento del 18% y la generación de 876.944 empleos directos. No obstante, la aparición de plaguicidas no autorizados amenaza con revertir estos logros si no se adoptan medidas inmediatas y coordinadas.
En la mesa de trabajo se informó que en 2025 la Unión Europea registró 48 rechazos de productos peruanos, principalmente por la detección de residuos de plaguicidas como clorpirifós, metomilo, propiconazol, fentoato y clorfenapir, así como por la presencia de metales pesados, micotoxinas y toxinas naturales. Estos rechazos no solo afectan la imagen del Perú, sino que también generan pérdidas económicas y laborales al sector agroindustrial.
Segura Arévalo señaló que la persistencia del uso y comercio del clorpirifós puede comprometer la posición alcanzada por el Perú en el mercado internacional, donde la demanda de alimentos inocuos y sostenibles es cada vez más estricta. Además, recordó que la normativa prohíbe desde julio de 2023 la importación, fabricación, formulación, comercialización, distribución, almacenamiento, envasado y exportación de productos con este ingrediente.
Reforzar fiscalización, controles y sensibilización
Frente a este panorama, ADEX recomendó fortalecer las capacidades técnicas y presupuestales del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) para mejorar la fiscalización y el control en el mercado de plaguicidas.
Asimismo, propuso comunicar a la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), especialmente a la Intendencia de Aduanas, sobre el posible ingreso ilegal de clorpirifós y así reforzar los controles en los puntos fronterizos para frenar la reincidencia de estas prácticas.
Otra de las propuestas incluye desarrollar campañas de difusión y sensibilización entre los productores agrarios. Estas campañas deben informar sobre las prohibiciones vigentes, las sanciones aplicables y las alternativas técnicas seguras y sostenibles disponibles en el mercado, con el fin de prevenir el uso y la comercialización de sustancias peligrosas o no autorizadas.
Salvaguardar salud, ambiente y reputación del país
ADEX enfatizó que el cumplimiento de estas disposiciones es clave para proteger la salud de la población, preservar el ambiente y mantener la integridad del sistema agroproductivo nacional. El uso de plaguicidas prohibidos como el clorpirifós no solo genera riesgos internos, sino que también afecta la imagen del país y la competitividad de la agroexportación peruana en el exigente mercado global.
La asociación reiteró el llamado a las autoridades para que adopten medidas inmediatas y articuladas, y solicitó a los productores y exportadores actuar con responsabilidad y compromiso con la salud pública, la sostenibilidad y la reputación internacional del Perú.