La escasez de gas natural registrada en Lima Metropolitana en los últimos días generó preocupación entre autoridades, empresas y miles de familias. La reducción del suministro afectó sectores clave como la generación de energía eléctrica, el transporte público y algunos servicios esenciales, lo que obligó al Ministerio de Educación y al Consejo de Ministros a coordinar medidas temporales mientras avanzan los trabajos de reparación del gasoducto de Camisea.
En medio de esta situación, surgieron dudas entre los padres de familia sobre el inicio del año escolar 2026 en los colegios públicos. La cercanía del retorno a clases coincidió con la crisis energética y restricciones en el abastecimiento de gas natural vehicular (GNV), lo que generó incertidumbre respecto a posibles retrasos o cambios en la modalidad educativa.
Ante este escenario, las máximas autoridades aclararon que el cronograma oficial del año escolar se mantiene sin modificaciones. Subrayaron que las disposiciones tomadas durante los días más críticos de la escasez de gas fueron temporales y destinadas a reducir el consumo de combustible antes del inicio de clases presenciales.
¿Empiezan las clases el lunes 16 de marzo?
El Gobierno confirmó que el inicio del año escolar 2026 en los colegios públicos será el lunes 16 de marzo. La presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, afirmó ante la prensa que el retorno a las aulas está garantizado, respaldado por un monitoreo permanente del Ministerio de Educación a nivel nacional: “Respecto al inicio del año escolar del 16 (de marzo), está garantizado. Desde el primer momento lo dijimos. Además, el ministro de Educación ha realizado el monitoreo en todo el país”.
La funcionaria explicó que la organización del año escolar implica planificación previa, con aspectos logísticos como la adecuación de los locales educativos, el despliegue del personal docente y la articulación de los programas de alimentación escolar. Así, el Ejecutivo reiteró que, pese a la crisis energética generada por la avería en el ducto de gas natural, el calendario educativo se mantiene sin cambios y las clases presenciales comenzarán en la fecha prevista.
Disposiciones temporales sobre la virtualidad y retorno a la presencialidad
Durante los días más críticos de la crisis del gas natural, el Ministerio de Educación publicó la Resolución Viceministerial N.º 033-2026-MINEDU, estableciendo clases virtuales obligatorias para los colegios privados hasta el 14 de marzo. La medida tenía como objetivo contribuir a la reducción del consumo de gas durante la reparación del ducto de Camisea.
En paralelo, la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM) comunicó que las UGEL y las instituciones educativas públicas implementaron temporalmente la modalidad de teletrabajo para actividades administrativas susceptibles de realizarse a distancia.
Estas disposiciones rigieron del 9 al 10 de marzo, buscando disminuir la movilidad en la ciudad y, con ello, la demanda de combustible en el transporte urbano. Luego de esa fase, el Gobierno dispuso el retorno a la presencialidad en los colegios de Lima Metropolitana y el Callao a partir del miércoles 11 de marzo.
Perspectivas sobre la solución de la crisis del gas y su impacto en la economía familiar
La crisis energética se originó por una avería en el ducto de gas natural de Camisea, ubicado en el distrito de Megantoni, en Cusco, lo que redujo drásticamente el suministro hacia Lima. Esto llevó al Gobierno a aplicar restricciones temporales en el consumo de gas natural vehicular.
Según el Ministerio de Energía y Minas, los trabajos de reparación del gasoducto avanzan de forma ininterrumpida. El traslado de las nuevas tuberías y el equipamiento necesario permitió avanzar en la segunda etapa de la reparación.
De acuerdo con el cronograma oficial, el abastecimiento de gas natural comenzará a normalizarse desde el 14 de marzo, mientras que la distribución podría regularizarse totalmente hacia el domingo 15.
Especialistas advierten que el impacto económico de la crisis podría persistir más allá del restablecimiento del suministro. La escasez de combustibles provocó aumentos en el precio de la gasolina y del transporte, con posibles efectos en los productos básicos, como los alimentos.
Representantes del sector de estaciones de servicio también señalaron que la escasez de combustibles podría extenderse más allá de los plazos previstos por el Gobierno, lo que seguiría presionando los precios en el mercado. Las autoridades pidieron comprensión a la ciudadanía y aseguraron que el monitoreo de la situación es constante. A la espera de la pronta normalización del suministro, el Ejecutivo prevé la estabilización del transporte, el alivio del impacto en la economía familiar y la garantía para el desarrollo normal de las actividades escolares.