El exceso de peso en la infancia ya forma parte de las preocupaciones sanitarias en el país. Los datos del sistema de información del sector salud revelan una situación que involucra a miles de familias y a la comunidad educativa. El monitoreo de atenciones médicas, consultas externas y actividades preventivas del Ministerio de Salud ofrece una radiografía clara del problema y coloca el foco en la alimentación diaria de los escolares.
Las cifras proceden del sistema de información de salud del ministerio, conocido como HIS-MINSA. Ese registro consolida la información que se genera en establecimientos de salud del país y permite seguir la evolución de diversos indicadores nutricionales. El resultado más reciente alerta sobre el incremento del exceso de peso en la población infantil.
Según esos datos, dos de cada diez niños en edad escolar presentan sobrepeso y uno de cada diez vive con obesidad. Este escenario motiva nuevas recomendaciones dirigidas a padres de familia, docentes y cuidadores, con el objetivo de reforzar hábitos alimentarios desde los primeros años de vida.
El Ministerio de Salud sostiene que la prevención depende, en gran medida, de decisiones cotidianas relacionadas con la alimentación. En ese contexto, especialistas del sector promueven cambios en la forma de preparar los alimentos, en el contenido de las loncheras escolares y en la frecuencia de consumo de ciertos productos.
El consumo diario de frutas y verduras
La nutricionista del Ministerio de Salud, Lily Sandoval, explicó que una alimentación equilibrada en la infancia requiere presencia de todos los grupos de alimentos. Sin embargo, resaltó la necesidad de reforzar el consumo de productos naturales.
“Recomendamos cinco porciones al día entre frutas y verduras, distribuidas en el desayuno, almuerzo, cena y refrigerios”, indicó la especialista al explicar las recomendaciones del sector salud.
Durante una actividad informativa con una mesa demostrativa, la nutricionista mostró cómo debería organizarse el plato de un niño. La propuesta consiste en dividir el plato en dos partes. La mitad corresponde a verduras y la otra mitad reúne proteínas y cereales.
Este modelo busca mejorar la calidad nutricional de las comidas y reducir el consumo de productos con alto contenido de azúcares o grasas. El ministerio sostiene que una distribución equilibrada permite cubrir las necesidades nutricionales en la etapa escolar.
Qué alimentos evitar en la lonchera escolar
El contenido de la lonchera ocupa un lugar importante dentro de las recomendaciones del Ministerio de Salud. La especialista señaló que muchos productos que se venden de forma habitual en kioscos o tiendas presentan advertencias nutricionales.
Sandoval advirtió que no resulta recomendable incluir alimentos con octógonos, entre ellos galletas industriales, bebidas azucaradas o productos ultraprocesados. Estos productos registran altos niveles de azúcar, grasas saturadas, grasas trans y sodio.
“Lo mejor es optar por alimentos naturales hechos en casa como, choclo con queso, papa con huevo, tortillas de verduras, entre otros”, afirmó la nutricionista.
La recomendación apunta a priorizar alimentos preparados en el hogar. De esa forma se reduce la presencia de ingredientes industriales y se mantiene un mejor control sobre el contenido nutricional.
Bebidas azucaradas y pérdida de fibra
El ministerio también advierte sobre el consumo frecuente de bebidas industriales. Estas bebidas concentran grandes cantidades de azúcar y su ingesta constante puede influir en el aumento de peso en la infancia.
La nutricionista sugirió reemplazar esos productos por agua hervida o aguas de frutas preparadas en casa, sin azúcar o con una cantidad mínima.
Sandoval explicó que la forma de consumir la fruta también influye en el aporte nutricional. Cuando la fruta pasa por la licuadora para preparar jugo, se pierde parte de la fibra natural. Esa fibra cumple un papel importante en la sensación de saciedad.
La especialista precisó que la ausencia de fibra favorece una absorción más rápida del azúcar presente en la fruta.
Otro punto clave dentro de las recomendaciones se relaciona con el rol del desayuno. El Ministerio de Salud recuerda que la lonchera escolar no debe reemplazar la primera comida del día.
Los alimentos incluidos en la lonchera cumplen una función específica: aportar energía entre el desayuno y el almuerzo. Por esa razón, las porciones deben ser pequeñas y fáciles de consumir durante el recreo.
Sandoval también recordó la importancia de la higiene en los utensilios utilizados para transportar los alimentos. Los tapers y tomatodos necesitan un lavado adecuado para evitar contaminación.
“Si enviamos una lonchera abundante, el niño perderá el apetito y no consumirá el almuerzo preparado en casa”, explicó la especialista.