El juez Adolfo Fernando Farfán, titular del 33º Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima, pidió este martes la intervención del hermano de la deportista Lizeth Marzano durante la audiencia en la que se evalúa el pedido de nueve meses de prisión preventiva contra Adrián Villar, conductor del vehículo que la impactó y causó la muerte.
Durante la sesión, el magistrado sugirió la participación de Gino Marzano y preguntó a su defensa si estaba presente o si había manera de contactarlo. “La fórmula que yo planteo dentro de la audiencia son salomónicas. Entonces, vamos a seguir en esa línea y vamos a consultarle al abogado. ¿Está presente algún familiar con usted?”, comentó.
El letrado respondió que no, pero el juez insistió en la posibilidad de una intervención remota: “¿Queda alguna posibilidad de que se puedan vincular vía telefónica?”, consultó.
No obstante, el defensor explicó que resultaba “un poco complicado” debido a la situación anímica que enfrenta su patrocinado en su camino de búsqueda de justicia. “Como le digo, señor magistrado, lamentablemente, él se encuentra en un estado anímico bastante delicado y no creo que tengan la oportunidad de verlo”, indicó.
El magistrado replicó que le hubiera gustado su intervención, tras lo cual cedió la palabra a otros presentes. “Quería dejar a esa salvedad para que puedan darse cuenta de que este tribunal tiene toda la voluntad de escuchar a las partes. […] Pero si no se puede, entonces vamos a tener que correr traslado a la otra parte. Sin objeciones, ¿no?”, consultó, a lo que el abogado concluyó que no había problema.
Interrogatorio
En el último tramo de la audiencia, el titular del juzgado interrogó a Villar, a quien le dijo que quería escucharlo al ser el encargado de decidir sobre su situación jurídica, dado que “existen elementos graves y fundados”.
“¿Qué pasó por tu cabeza cuando hiciste eso, por qué no bajaste y atendiste a esa señorita? ¿Por qué huiste? ¿Qué te pasó? ¿En qué estabas pensando?”, le increpó.
El joven, acusado de homicidio culposo, omisión de socorro y fuga del lugar del accidente, se mostró visiblemente nervioso y descolocado.
“Lo único que tengo que decir es perdón, perdón y mil veces perdón a la familia y a todas las personas que aman a Lizeth. Soy completamente consciente de lo sucedido y de sus consecuencias, y estoy profundamente arrepentido de haberle causado tanto dolor a una familia”, afirmó.
“Acepto mi responsabilidad y estoy aquí para asumir todo lo que tenga que asumir. Perdón. Eso es todo. Tuve... No sé qué me pasó. De verdad, no sé qué me pasó. No sé qué fue lo que pasó. Mi cabeza me decía que pare y mi cuerpo no obedecía. Nunca me había pasado algo similar. No, no sé qué me pasó. Lo siento muchísimo”, dijo.