El desabastecimiento de combustible por la emergencia en el sistema de transporte de gas natural desde Camisea activó una serie de medidas extraordinarias en todo el país.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) suspendió la venta de GNV para vehículos particulares, incluidos taxis, mototaxis y autos menores, durante catorce días, concentrando el suministro en hogares, comercios y transporte público masivo.
La decisión sorprendió a miles de conductores, que acudieron a los grifos intentando abastecerse de gas natural vehicular. En estaciones de servicio de Lima, Ica, Callao y otras regiones, trabajadores explicaron que la venta de GNV estaba prohibida para vehículos particulares y que solo se atendería a unidades del Metropolitano o de transporte público autorizado.
Videos compartidos en redes sociales muestran a empleados de grifos exponiendo la resolución del Minem y comunicados de Calidda a los usuarios, en medio de escenas de incredulidad y largas colas.
El escenario se volvió crítico en distritos como La Victoria, Carabayllo, San Juan de Lurigancho y San Luis, donde los conductores hicieron fila durante horas, buscando una última carga antes de que el gas natural se agotara por completo.
La presión sobre los grifos creció a medida que algunos establecimientos colocaron avisos de restricción, generando un efecto dominó en la demanda y prolongando los tiempos de espera. Según datos de la Asociación Automotriz del Perú, cerca de 350.000 vehículos utilizan GNV en el país, la mayoría taxistas y trabajadores independientes.
Multas y advertencias
Frente a la situación, la Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) inició un despliegue de inspectores para verificar que los grifos cumplan el racionamiento.
El organismo dejó claro que las estaciones de GNV solo pueden abastecer a vehículos del transporte público y advirtió que cualquier incumplimiento será sancionado conforme al marco legal. Las multas pueden alcanzar hasta 50 UIT, equivalentes a S/ 275.000, para los grifos infractores.
El vicepresidente del Consejo Directivo de Osinergmin, Aurelio Ochoa, explicó que el gas disponible en los grifos es el remanente adquirido antes de la declaratoria de emergencia.
Una vez agotado, no habrá nuevas entregas hasta que se repare la infraestructura afectada en Cusco. Esta medida busca garantizar que el volumen limitado de GNV atienda a sectores esenciales y evite un colapso mayor en el sistema energético.
El operativo de fiscalización es parte de una estrategia para proteger la reserva nacional de gas natural. Inspectores recorren estaciones en Lima, Callao e Ica, constatando que el recurso se destina únicamente a los vehículos priorizados. Osinergmin recordó que el mecanismo de racionamiento prioriza el consumo doméstico y comercial, mientras se normaliza el transporte y distribución desde Camisea.
En paralelo, la entidad recomendó a usuarios privados y taxistas utilizar el aplicativo Facilito para ubicar grifos con disponibilidad de otros combustibles y comparar precios de gasoholes y diésel.
GNV se acabaría esta semana
Infobae Perú pudo conversar con Aurelio Ochoa, vicepresidente del Consejo Directivo de Osinergmin, quien confirmó que las existencias actuales de gas natural en grifos de Lima podrían agotarse esta semana.
“Cada gasocentro tiene diferentes capacidades de almacenamiento. Entonces hay unos que tienen más, otros menos. En uno vemos colas de diez cuadras, en otros hemos visto colas de dos cuadras. Eso más o menos le da una idea (...) de repente (el gas natural) se acaba mañana, pasado. No se sabe. Depende de la demanda porque todos están desesperados y todos llenan”, aseguró Ochoa a este medio.