El dinamismo del sector construcción, que el año pasado avanzó 6,5%, ha renovado el interés por sacar adelante obras que habían quedado en pausa. Para este año, las perspectivas continúan siendo favorables, con un mayor protagonismo del capital privado como motor de crecimiento.
Pese a este escenario positivo, miles de iniciativas —desde edificaciones de mayor escala hasta viviendas propias— enfrentan el mismo obstáculo: la falta de recursos para completar cada fase del proceso. La necesidad de liquidez varía según se trate de un proyecto inmobiliario, una casa familiar o un inmueble personal, por lo que elegir el mecanismo adecuado resulta determinante.
“En construcción no existe una solución financiera única. Existen diversas alternativas pensadas para emprendedores y empresarios o dueños de viviendas que se encuentran preocupados por no poder culminar sus obras. Y es que, por lo general, existe una falta de capital que les genera la postergación de sus proyectos”, sostuvo Hellen Lengua, directora comercial de Prestaclub.
Crédito especializado
Las entidades financieras cuentan con productos diseñados específicamente para quienes desean construir o ampliar una vivienda. Estas opciones suelen estar dirigidas a personas que ya poseen un terreno o cuentan con aires independizados, lo que facilita la evaluación del financiamiento.
Este tipo de crédito se adapta a las particularidades de la obra, permitiendo cubrir etapas puntuales del proceso constructivo. Así, se convierte en una alternativa pensada para avanzar de manera planificada y con respaldo formal.
Préstamos personales
Otra opción disponible en el sistema bancario son los créditos de libre disponibilidad. Estos permiten acceder a un monto determinado de dinero que puede destinarse a completar trabajos pendientes o cubrir necesidades puntuales dentro del proyecto.
Su principal ventaja radica en la rapidez del desembolso, lo que resulta útil cuando se requiere atender gastos inmediatos para no detener la ejecución de la obra.
Garantía hipotecaria
El financiamiento con respaldo hipotecario permite usar un inmueble o el propio proyecto como aval para obtener liquidez. Los montos pueden oscilar entre S/ 30 mil y S/ 3 millones, dependiendo de la magnitud de la iniciativa empresarial o del bien personal.
Esta modalidad facilita cubrir desde la compra de materiales hasta eventuales brechas de caja, ofreciendo una solución de mayor alcance para quienes necesitan recursos significativos.
Financiamiento empresarial
En el caso de desarrollos de mayor envergadura, como edificios multifamiliares o condominios, existen esquemas orientados exclusivamente al ámbito corporativo. Estos productos están diseñados para impulsar el avance de obra o asegurar su culminación.
“Es muy importante que un proyecto inmobiliario tenga claro las opciones de financiamiento que requiere para cada etapa; ya que existen alternativas especializadas que ofrecen cobertura desde su etapa inicial, con tasas competitivas que aportan la liquidez necesaria como la que ofrecen los préstamos con garantía hipotecaria”, agregó Lengua.