Este sábado 21 de febrero, la congresista izquierdista Lucinda Vásquez falleció a los 67 años de edad, dejando una gestión marcada por diversos escándalos y cuestionamientos.
Ahora, su escaño será ocupado por su accesitario Raúl Espíritu Cavero, quien fue el segundo candidato más votado por Perú Libre en la Región San Martín, región que representaba Vásquez Vela.
Según la hoja de vida de Espíritu Cavero, es biólogo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cuenta con una maestría en Ciencias en la Texas Tech University de Estados Unidos.
El accesitario Espíritu asumirá como congresista por el resto del periodo 2021-2026, es decir, hasta el 26 de julio de 2026, día en que los parlamentarios electos en las Elecciones Generales 2026 tomarán posesión de sus cargos.
Para ello, antes, el presidente encargado del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi, deberá declarar la vacancia por fallecimiento de Lucinda Vásquez y comunicar al Jurado Nacional de Elecciones(JNE) para que entregue la respectiva credencial a Raúl Espíritu Cavero.
Repentina muerte
El Congreso de la República expresó sus condolencias tras el fallecimiento de la congresista Lucinda Vásquez Vela, quien muere a los 67 años y se convierte en la sexta parlamentaria fallecida en el ciclo 2021-2026.
El Parlamento informó el deceso de Vásquez Vela mediante redes sociales, resaltando la pérdida para sus allegados y el Legislativo. La diputada, representante por San Martín en el inicio de su mandato, había sido elegida por el partido Perú Libre antes de sumarse al Bloque Magisterial. Durante los últimos meses, su figura estuvo fuertemente ligada a controversias de abuso de poder y presuntas irregularidades en el ejercicio del cargo.
Como parte de la secuencia que marca este periodo legislativo, Vásquez Vela es la sexta baja parlamentaria sin culminar mandato.
Un mandato marcado por polémicas
Distintos episodios de su gestión desembocaron en investigaciones y críticas públicas. El caso más difundido aconteció en octubre de 2025, luego de que el programa Cuarto Poder divulgara imágenes que generaron repercusión nacional e internacional. En ellas, asesores de Vásquez Vela —incluido un sobrino nieto— realizaban tareas domésticas en su hogar y oficina parlamentaria durante horario laboral, como cortarle las uñas de los pies y preparar su desayuno. La difusión masiva de las imágenes llevó a que sea llamada “congresista cortauñas”, y motivó en el momento la apertura de una pesquisa en la Comisión de Ética.
La controversia no fue aislada. Meses atrás, en enero de 2025, la fiscalía presentó una denuncia constitucional por tráfico de influencias agravado. El Ministerio Público la acusó de filtrar y presuntamente vender el examen de nombramiento docente en la Carrera Pública Magisterial en Tarapoto (2021), con el supuesto objetivo de favorecer a personas cercanas a su entorno, afectando al sistema de meritocracia. La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales había aprobado el inicio de la investigación parlamentaria, pero con el fallecimiento de Vásquez Vela este proceso también se archiva de manera automática.
El paso de Lucinda Vásquez por el Congreso arrastró otras imputaciones vinculadas a la contratación irregular de familiares en su despacho y posibles “mochasueldos”, es decir, retenciones ilegales de parte del salario de trabajadores dependientes de su oficina.