El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) oficializó la liberación del nuevo cultivar de maíz denominado INIA 625 - MAYUHUAYLLINO, desarrollado en la Estación Experimental Agraria Andenes, en Cusco.
Sgún la Resolución de Presidencia Ejecutiva N° 024-2026-MIDAGRI-INIA, esta decisión habilita la siembra y comercialización de la nueva variedad en distintas regiones del país, tras un exhaustivo proceso de evaluación técnica y legal.
Proceso técnico y legal para la aprobación
La autorización responde a un proceso documentado que incluyó informes técnicos, exámenes de distinción, homogeneidad y estabilidad (DHE), así como validaciones estadística y agroeconómica.
Según la información oficial del INIA, la documentación presentada por la Dirección de Investigación y Desarrollo Tecnológico (DIDET) y la Dirección de Gestión de la Innovación Agraria (DGIA) cumplió todos los requisitos estipulados en la Directiva General N° 002-2025-MIDAGRI-INIA/J. La Oficina de Asesoría Jurídica también emitió opinión favorable tras analizar el expediente presentado.
Entre los elementos destacados, la DGIA señaló que “el nuevo cultivar de maíz ‘INIA 625 - MAYUHUAYLLINO’ ha superado satisfactoriamente las fases de validación de los componentes agroeconómico y estadístico, así como los exámenes de DHE”.
La resolución dispone, además, que la difusión y el evento de liberación del nuevo cultivar estarán a cargo de la Dirección de Investigación y Desarrollo Tecnológico, la Estación Experimental Agraria Andenes y la Dirección de Servicios Estratégicos Agrarios.
Características agronómicas y ventajas del nuevo cultivar
El INIA precisó que el INIA 625 - MAYUHUAYLLINO es resultado del trabajo del Programa Nacional de Maíz en la Estación Experimental Agraria Andenes.
El nuevo cultivar presenta características de tolerancia a enfermedades frecuentes en el cultivo de maíz, como Puccinia sorghi (roya común), Ustilago maydis (carbón común) y Helminthosporium maydis (mancha foliar). Destaca también su calidad de grano blanco amiláceo suave y su potencial productivo.
Las pruebas de campo determinaron que esta variedad puede alcanzar un rendimiento potencial de hasta 8,60 toneladas por hectárea y un rendimiento comercial de hasta 6,4 toneladas por hectárea de grano.
El peso de 1.000 granos se sitúa en 1130 gramos, y el ciclo vegetativo es clasificado como tardío, entre 6,9 y 7,3 meses. El INIA 625 - MAYUHUAYLLINO muestra una adaptación sobresaliente en los valles maiceros de Cusco, Apurímac y otras regiones hasta los 3.550 metros sobre el nivel del mar.
Impacto económico y análisis de rentabilidad
El análisis económico presentado en los informes técnicos del INIA indica que el índice de rentabilidad del nuevo cultivar asciende a 297,61 %, superando al del cultivar comercial de referencia, el INIA 618 - Blanco Quispicanchi, que alcanza 267,64 %.
“Este margen puede ser significativo para los productores, especialmente cuando se combina con otras ventajas agronómicas como el menor ciclo vegetativo del cultivar de maíz propuesto”, resalta el reporte técnico.
Las simulaciones consideraron escenarios de disminución de rendimiento y aumento de costos, mostrando que el INIA 625 - MAYUHUAYLLINO mantiene ventajas económicas en comparación con otras variedades. En el escenario más adverso, la probabilidad de que los costos igualen a los ingresos es menor para el nuevo cultivar, lo que aporta mayor estabilidad a los productores.
Procedimiento y próximos pasos
La resolución publicada en el Diario Oficial El Peruano establece que la Dirección de Investigación y Desarrollo Tecnológico y la Estación Experimental Agraria Andenes, junto con la Unidad de Comunicaciones e Imagen Institucional, coordinarán la organización del evento de liberación.
Además, la Dirección de Servicios Estratégicos Agrarios será responsable de la difusión de las características y beneficios del nuevo cultivar.
El documento lleva la firma de Jorge Juan Ganoza Roncal, presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Innovación Agraria. Con esta medida, el INIA busca fortalecer la productividad agrícola y promover la innovación en el sector, facilitando a los productores el acceso a semillas de alto valor genético y adaptadas a las condiciones de los valles andinos.