A poco más de dos semanas de haber comenzado el año, la madrugada del 19 de enero, un fuerte estallido sacudió los exteriores de la discoteca Monasterio en Trujillo. El bus de la orquesta Armonía 10, que se encontraba estacionado mientras los músicos realizaban su presentación, fue alcanzado por una carga de dinamita que lo dejó prácticamente inservible.
En aquel entonces, el ataque fue calificado por las autoridades como un daño colateral de la extorsión en la zona, bajo la hipótesis de que el verdadero objetivo era el local nocturno y no el grupo musical de Walter Lozada. Sin embargo, una reciente operación policial que permitió la captura de cuatro presuntos integrantes de la organización criminal “Los Pulpos” dieron un giro a esta versión.
Durante un interrogatorio, los detenidos confesaron que el atentado fue un ataque planificado y dirigido específicamente contra la agrupación piurana. La intervención, liderada por Franco Moreno, jefe policial de La Libertad, desarticuló a esta célula operativa identificada bajo los alias de ‘Gringacho’, ‘Chuky’, ‘Cabezón’ y ‘Chanchoman’, quienes detallaron su participación en el atentado.
La confesión de los sicarios
Durante las diligencias preliminares, uno de los detenidos rompió el silencio ante las preguntas de los agentes de inteligencia. El delincuente señaló a su cómplice: “Él tira la dinamita para Armonía 10 (...) yo manejo la camioneta”, se escucha en el registro del interrogatorio al que tuvo acceso Latina Noticias.
De acuerdo con el informe policial, el sujeto identificado como Paul Horna González, alias ‘Gringacho’, sería el responsable de arrojar el explosivo mientras la orquesta estaba en el escenario. Según el General Moreno, en los teléfonos incautados a los criminales se hallaron planes detallados y coordinaciones directas con mandos superiores para perpetrar este atentado bajo las órdenes directas de la cúpula de la organización.
En busca de desarticular a ‘Los Pulpos’
Este operativo es el resultado de un debilitamiento progresivo del brazo armado de Jhonsson Smith Cruz Torres, cabecilla de “Los Pulpos”, quien dirige las operaciones desde la clandestinidad en el extranjero. La captura de los ejecutores del ataque a Armonía 10 se suma a otros golpes clave ocurridos en las últimas semanas, como la detención de Jhon Nureña, alias ‘JJ’, el pasado 6 de febrero. Este sujeto, considerado uno de los principales nexos operativos de la banda, fue interceptado por las autoridades cuando intentaba ingresar a Chile para evadir la justicia peruana.
A este golpe se añade la caída de Keysi Salvatierra Vigo, pareja sentimental del líder de la organización, quien fue capturada en Bolivia y entregada a las autoridades peruanas a fines de enero. Salvatierra no solo era el soporte cercano de Jhonsson, sino que cumplía funciones estratégicas en la administración del dinero proveniente de las extorsiones sistemáticas.
Trujillo, campo de batalla de las mafias
La ciudad de Trujillo enfrenta hoy una de sus crisis de criminalidad más agudas debido a la guerra territorial entre “Los Pulpos” y “La Jauría”, organizaciones que se disputan el cobro de cupos.
El radio de acción de estos grupos se ha concentrado en un cinturón comercial de apenas 500 metros donde se ubican discotecas como Luxor, Monasterio y diversas licorerías. Este sector se ha vuelto el epicentro de ataques con explosivos que buscan someter a empresarios y promotores de espectáculos.