La primera emisión de ‘Sin +Q Decir’ se convirtió en tendencia el 2 de febrero. María Pía Copello aprovechó el espacio para abordar de manera directa las críticas y dudas surgidas en redes sociales sobre la fortuna de la familia Dyer, con la que está emparentada por matrimonio.
“Mis suegros son dos provincianos que remaron durísimo para llegar a donde han llegado”, aclaró la conductora, subrayando la ética de trabajo familiar.
Copello fue enfática al señalar que la familia de su esposo “prefiere mantener un perfil bajo” y que la mayoría de sus negocios son de exportación.
“No vamos a entrar en detalles del negocio, vamos a entrar en el detalle de lo que están haciendo con su familia y no me parece justo”, remarcó, mostrando incomodidad por la frecuencia y el tono de los señalamientos.
La presentadora también hizo un llamado a la responsabilidad en el consumo y difusión de información, advirtiendo que, si la situación lo requiere, volverá a pronunciarse para defender su reputación y la de sus allegados.
“No pienso tocar este tema más… ahora que llegué a la plataforma de YouTube sí me voy a defender y saben a lo que me refiero. No es una amenaza, estoy en todo mi derecho”, concluyó.
¿Cuántas vistas tuvo el programa de María Pía Copello?
El debut de ‘Sin +Q Decir’ fue todo un fenómeno digital. Según DataTube Latam, en su estreno del 2 de febrero, el streaming registró 40.258 vistas, alcanzando picos de 105.502 vistas y un promedio de 17.045 vistas, aunque la empresa señaló que aproximadamente el 75% de estas visualizaciones podrían no ser orgánicas.
A pesar de la polémica por el posible uso de bots para inflar los números, la emisión se posicionó como el programa más visto del día, superando a propuestas como Ouke de Carlos Orozco y Todo Good de Habla Good.
La propia Copello se mostró sorprendida por la cifra y ante denunció el uso de bots en su contra para perjudicar el estreno de porgrama de streaming:
“Estábamos hasta veinte mil subiendo de una manera totalmente regular, y de pronto hemos pasado a treinta y cinco mil, después a sesenta mil… es como para que después comenten negativamente acerca de nuestro estreno”, expresó.
La conductora denunció públicamente que su canal podría estar siendo objeto de inyección de bots para desprestigiar el programa:
“Yo confío en YouTube para que esto se regule de alguna manera, porque eso es una muy mala práctica para desprestigiar un programa. Hay tanta gente que nos desea tan buena suerte que podría ser cualquiera”.
El segundo día: reporta una baja muy notorio
En la segunda emisión, el canal de ‘Sin +Q Decir’ reportó 54.589 vistas y 2.200 likes en el video correspondiente.
Al mediodía, el programa mantenía un promedio estable de 3.000 conectados en simultáneo, lo que evidencia que interés en el público habría disminuido.
Estos números colocan a María Pía Copello como una de las figuras con mayor alcance en la naciente industria del streaming peruano, generando expectativa sobre el crecimiento de su audiencia en las próximas semanas.
María Pía Copello fija postura ante la polémica y defiende a su familia
Durante el estreno, María Pía Copello aprovechó para enviar un mensaje claro sobre su situación familiar y financiera:
“Como yo no tengo nada que temer y la familia de mi esposo tampoco, abiertamente hemos decidido tocar este tema el día de hoy”, indicó.
La presentadora reafirmó que su intención no es prolongar la polémica, pero advirtió que no permitirá ataques injustificados:
“Hoy tienen un grupo económico grande, ellos son bajo perfil. La mayoría de cosas las exportan, tienen varios negocios. No vamos a entrar en detalles del negocio… si las circunstancias lo requieren, volveré a pronunciarme para proteger mi prestigio y el de mis allegados”, expresó.
María Pía Copelo y su canal de streaming hace temblar a la competencia
La llegada de María Pía Copello al streaming con ‘Sin +Q Decir’ marca un antes y un después en la manera en que las figuras públicas peruanas interactúan con su audiencia. La conductora demostró que está dispuesta a enfrentar abiertamente las críticas y a defender su verdad en un entorno cada vez más hostil y exigente.
El programa, que comenzó con ella sola en el set y abordando controversias de frente, evidencia la importancia de la autenticidad y la transparencia en la era digital, donde las redes sociales pueden influir y distorsionar la percepción pública.