Los ingresos y bienes de los actuales congresistas han vuelto al centro del debate público tras la difusión de un informe periodísticos. El reporte de La República identifica a al menos 13 legisladores que pretenden postular en las elecciones de 2026 y que poseen patrimonios superiores al millón de soles. Entre ellos destaca Carlos Zeballos, quien registra un patrimonio de aproximadamente un millón y medio de soles, una cifra que el parlamentario ha intentado justificar.
Desde que cumple funciones públicas, adquirió un departamento y dos vehículos. En una reciente entrevista con Canal N, Zeballos respondió a los cuestionamientos sobre su crecimiento patrimonial. Aseguró que sus bienes actuales están sujetos a préstamos hipotecarios y vehiculares que “terminará de pagar a los 70 años”.
El legislador sostuvo que su solvencia no proviene exclusivamente de su labor parlamentaria, sino de su trayectoria como ingeniero civil. “Yo soy empresario desde antes de ingresar al Congreso. Tengo dos empresas familiares, una inmobiliaria y una constructora”, afirmó.
Lo que de verdad ganan un congresista
Zeballos confirmó que lo que un legislador recibe “líquido” en su cuenta bancaria dista mucho de los S/ 15.600 que estipula la ley. “Hay que ser transparentes y sinceros. Prácticamente, recibimos un promedio de 22 mil soles a 23 mil soles líquidos. Con todo lo que se nos da, fuera de los descuentos, eso es lo que recibimos”, reveló Zeballos.
El parlamentario explicó que, aunque el sueldo bruto es de S/ 15.600, el monto final se eleva significativamente por diversos conceptos adicionales. Según detalló, a esta base se le suman bonos por función parlamentaria, asignaciones por semana de representación y montos para cubrir transporte y gastos operativos. En términos brutos, la remuneración mensual de un congresista supera los S/ 27.000, de los cuales perciben hasta S/ 23.000 netos tras las retenciones legales.
Denuncias sobre el manejo de personal
Al ser interrogado sobre si el sueldo que percibe es “adecuado”, el legislador centró su crítica en el gasto excesivo en planillas de otros despachos.
“Conozco congresistas que han tenido hasta cuarenta trabajadores a su cargo. ¿Cómo lo hacen? Perteneciendo a la Mesa Directiva o siendo aliado de ella”, denunció el parlamentario. Además, cuestionó el incremento de 700 nuevos trabajadores en el Congreso en los últimos años, sugiriendo que estos puestos han sido utilizados para favorecer a partidos políticos.
Zeballos buscó diferenciarse de estas prácticas indicando que solo cuenta con el personal asignado por ley y que no ha solicitado viajes al extranjero con viáticos del Estado.
Un patrimonio bajo escrutinio público
El informe periodístico que lo incluye junto a otros 12 colegas millonarios resalta que estos incrementos patrimoniales se dan en un contexto de rechazo ciudadano hacia el Parlamento. Según los datos públicos en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el caso más notorio es el de Margot Palacios, quien pasó de declarar S/ 14.700 en 2021 a registrar un patrimonio de S/ 1.882.000 en 2026, lo que representa un salto exponencial de 12705%.
Otros nombres destacados en el informe incluyen a Adriana Tudela, cuyo patrimonio escaló de S/ 174.000 a S/ 2.1 millones, y Óscar Zea, quien pasó de S/ 127.000 a S/ 2.3 millones. En la lista también figuran Alex Paredes, David Jiménez, Abel Reyes, Alejandro Cavero y Rosangella Barbarán. La investigación subraya que muchos de estos legisladores declaraban originalmente como único ingreso su sueldo estatal, lo que genera interrogantes sobre cómo lograron acumular activos millonarios en apenas cinco años.