En un contexto marcado por la preocupación ciudadana frente a los asesinatos registrados en los primeros días del 2026, el comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), teniente general Óscar Arriola, se presentó este lunes en la sede de la Dirincri para exponer el balance institucional que maneja la entidad sobre los homicidios a nivel nacional y responder a los reportes difundidos a partir de cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).
Las declaraciones se producen luego de que diversos informes, elaborados con datos del Ministerio de Salud, alertaran sobre un inicio de año violento, con más de medio centenar de asesinatos reportados en los primeros diez días de enero y una concentración de casos en regiones como Lima, Callao y Lambayeque. Frente a ese escenario, Arriola sostuvo que las cifras difundidas públicamente no reflejan, desde la perspectiva policial, el número real de homicidios ocurridos en el país.
PNP presenta cifras propias y cuestiona lectura de datos del Sinadef
Durante la conferencia de prensa, el jefe de la PNP informó que, según los registros de la institución, entre el 1 y el 20 de enero del 2026 se han contabilizado 125 homicidios a nivel nacional. De acuerdo con la información presentada, esta cifra sería menor a la registrada en el mismo periodo de años anteriores.
“Damos cuenta de que del 1 al 20 de enero en el año 2026 se han producido 125 homicidios”, indicó Arriola. Según el balance policial, en el 2025 se reportaron 156 asesinatos en ese mismo rango de fechas, mientras que en el 2024 la cifra fue de 135 casos y en el 2023, 137.
El comandante general remarcó que la Policía Nacional trabaja con un sistema propio de registro de homicidios, basado en la intervención directa de sus unidades, el Ministerio Público y los médicos legistas, a través de protocolos de levantamiento de cadáver y necropsias.
“Los asesinatos tienen nombre y apellido, tienen una forma y circunstancias y finalmente tienen un protocolo de necropsia”, sostuvo el alto mando policial, al explicar por qué —según su posición— las cifras institucionales difieren de las que se obtienen a partir de otras plataformas estatales.
En ese sentido, Arriola cuestionó los análisis que toman como referencia exclusiva los reportes del Sinadef, al señalar que dicha base de datos registra de manera general las muertes violentas, sin distinguir de forma inmediata entre homicidios, accidentes de tránsito, accidentes laborales, suicidios o causas no determinadas.
“El Sinadef tiene un rubro de muertes violentas”, afirmó, y añadió que, desde su lectura, agrupar todos esos fallecimientos como asesinatos genera una interpretación que no coincide con los registros policiales.
Estado de emergencia, extorsiones y percepción de inseguridad
En su exposición, Óscar Arriola también se refirió al estado de emergencia aplicado en distintas zonas del país, el cual —según indicó— ha permitido una reducción de homicidios en los últimos meses del 2025, al compararlos con periodos similares de años anteriores.
“Si hacemos un análisis del estado de emergencia, hay una disminución importante de los homicidios”, manifestó, al referirse a los meses de octubre, noviembre y diciembre, en contraste con los mismos meses de 2022, 2023 y 2024, siempre desde los datos manejados por la PNP.
Además de los asesinatos, el comandante general mencionó una disminución en las denuncias por extorsión, uno de los delitos que más impacto tiene en la actividad económica y el transporte urbano. “En el caso de las extorsiones también ha habido una disminución del 28.6 % de las denuncias”, precisó durante la conferencia.
Sin embargo, cifras del Sinadef señalan que solo en los primeros 10 días del 2026 se registraron 55 asesinatos, con picos diarios de hasta nueve víctimas en fechas específicas. De acuerdo con esos reportes, Lima encabeza la lista con 25 homicidios, seguida por Callao (7) y Lambayeque (4), además de otras regiones como Ica, Piura, Áncash y La Libertad.
A la par de las estadísticas oficiales, diversos estudios de opinión reflejan que la percepción de inseguridad se mantiene elevada. Encuestas recientes indican que más del 75 % de los peruanos afirma no sentirse seguro al salir de casa, porcentaje que se eleva en Lima y en la macrorregión norte, donde el temor ciudadano alcanza aproximadamente al 80 % de la población.