El amanecer del primer día de 2026 en Tumbes estuvo marcado por la oscuridad inesperada: un accidente de tránsito provocó que 100 familias y el principal hospital de la ciudad quedaran sin electricidad. La colisión de una camioneta contra un poste de media tensión, en pleno corazón de la Panamericana Norte, transformó las celebraciones de Año Nuevo en una emergencia eléctrica que alteró la rutina de varios sectores.
El incidente, registrado a las 9:32 horas, movilizó a personal técnico de Empresa Regional de Servicio Público de Electricidad Electronoroeste Sociedad Anonima (ENOSA) y a las autoridades, que debieron actuar con rapidez para controlar la situación y evitar mayores consecuencias. Mientras tanto, la Policía Nacional investiga las causas del accidente, en el que la presencia de una botella de licor en la escena añade interrogantes sobre la responsabilidad del conductor.
La respuesta inmediata permitió restablecer la energía en la mayoría de las zonas afectadas en menos de tres horas, aunque el temor y la incertidumbre persistieron entre los vecinos hasta que el suministro eléctrico volvió por completo.
Auto fuera de control colisiona con poste en la Panamericana Norte
La mañana del uno de enero, la tranquilidad de la carretera Panamericana Norte se vio interrumpida cuando una camioneta Nissan Navara, de color rojo y placa P2K-780, perdió el control y colisionó contra un poste de media tensión entre los colegios Santa María e Isaac Newton. El estruendo del impacto alertó a los transeúntes y residentes cercanos, que rápidamente se congregaron en el lugar.
El fuerte choque no solo destrozó la parte frontal del vehículo, sino que derribó el poste y dejó cables eléctricos esparcidos sobre la vía. Testigos que filmaban la escena advirtieron la presencia de una botella de licor dentro de la camioneta, lo que elevó las sospechas sobre un posible consumo de alcohol por parte del conductor. Las autoridades, no obstante, aún no han confirmado si este factor estuvo directamente relacionado con el siniestro.
A pesar de la violencia del accidente, tanto el conductor como su acompañante sufrieron solo lesiones leves y fueron trasladados en ambulancia al centro de salud más próximo. El vehículo quedó bajo custodia policial, mientras la investigación busca esclarecer cómo un inicio de año festivo se convirtió en un episodio de riesgo y alarma para la ciudad.
Las primeras horas del año, por lo general asociadas con alegría y esperanza, terminaron dejando una postal de cables caídos, tránsito interrumpido y una pregunta latente sobre la seguridad vial en fechas festivas.
Cien familias y el Hospital EsSalud de Tumbes quedaron sin luz
La caída del poste de media tensión tuvo una consecuencia inmediata: el corte de energía eléctrica afectó a 100 familias de los sectores Las Malvinas, Los Ficus, La Alborada y áreas aledañas. El apagón no solo alteró la vida cotidiana de los vecinos, sino que también puso en jaque el funcionamiento del Hospital EsSalud de Tumbes, centro clave para la atención sanitaria en la región.
La rápida activación de los generadores de emergencia en el hospital evitó que los pacientes se vieran privados de atención médica, especialmente en áreas críticas. ENOSA despachó cuadrillas técnicas de contingencia para evaluar los daños y proceder con la reparación urgente de la infraestructura dañada.
“De manera inmediata, personal técnico de contingencia de Enosa se desplazó a la zona para evaluar los daños ocasionados y realizar las maniobras operativas y trabajos de emergencia”, indicó la entidad.
La empresa eléctrica informó que, alrededor de las 12:10 horas, el servicio fue restablecido en Las Malvinas, Los Ficus y sectores próximos, mientras que en La Alborada las maniobras continuaron durante el resto del día. La prioridad fue devolver la electricidad a las infraestructuras de salud y zonas residenciales más vulnerables, reduciendo al mínimo el impacto de la emergencia.
ENOSA expresó sus disculpas por el incidente y reiteró su compromiso con la estabilidad del suministro eléctrico en Tumbes. El episodio dejó en evidencia la fragilidad de la infraestructura ante accidentes imprevistos y la necesidad de fortalecer tanto la prevención vial como los protocolos de respuesta ante emergencias eléctricas en la ciudad.