Desde su escondite en la embajada de México, la expremier de Pedro Castillo, Betssy Chávez, envió un saludo por Año Nuevo a sus seguidores a través de su cuenta oficial de Facebook. En las imágenes, Chávez Chino luce más delgada y vestida de manera casual, una imagen distinta a la que mostraba en sus presentaciones públicas más recientes.
En la grabación, que dura menos de un minuto, la exministra castillista aparece acompañada de su madre, Herminia Chino Ccalli, quien postula al Senado con el partido Podemos Perú.
“Hola, amigos. Hoy, 31 de diciembre, deben estar en todos los ajetreos para despedir el año viejo. Quiero agradecer a Dios, a la vida, por haberme permitido reencontrar con mi familia y con todos ustedes. Es un año, pues, que me deja muchos, muchos buenos momentos”, exclamó Chávez durante el mensaje.
Luego, su madre tomó la palabra y también envió un saludo: “Y que este año 2026 sea un año lleno de prosperidad y dicha en cada hogar. Un abrazo para cada uno de ustedes”.
La publicación se viralizó en pocos minutos. Superó las 8 mil reacciones y alcanzó cerca de 55 mil comentarios. En su mayoría, las respuestas de sus seguidores fueron de respaldo y apoyo.
“Me gustaría darte un abrazo. Solo será un abrazo a distancia. Ya pronto terminará esta injusticia que hicieron contigo”, se lee en uno de los comentarios destacados.
No obstante, también hubo mensajes críticos. Algunos usuarios le exigieron que se entregue a la justicia, mientras otros le advirtieron que pronto regresaría al penal de Santa Mónica.
Refuerzan seguridad en la embajada de México
El refuerzo de la seguridad en la embajada de México durante la Noche Buena estuvo directamente vinculado a la situación de Betssy Chávez y a la necesidad de la Policía Nacional del Perú de cerrar cualquier escenario de riesgo en un contexto sensible. Lejos de tratarse de una medida aislada, el despliegue respondió a una evaluación preventiva dentro del estado de emergencia vigente y al redoble general de los servicios policiales a nivel nacional.
Según explicó el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, la residencia del embajador de México, donde permanece Chávez, fue uno de los puntos incluidos en la verificación integral de los servicios policiales realizada el 24 de diciembre. Ese día, entre las siete de la noche y la medianoche, la Policía ejecutó operativos simultáneos de control territorial en Lima, el Callao y otras regiones, lo que obligó a revisar instalaciones consideradas sensibles.
El refuerzo coincidió con las celebraciones de fin de año, una etapa de alta afluencia de personas y mayor movilidad, factores que incrementan los riesgos operativos. En ese contexto, la Policía dispuso un despliegue reforzado en los exteriores de la embajada, donde existe “un número considerable” de efectivos, que bordea al menos los 25 agentes, además de otros policías ubicados en zonas estratégicas vinculadas a posibles rutas o escenarios evaluados de forma permanente.
Arriola subrayó que el objetivo del dispositivo es anticiparse a cualquier eventualidad relacionada con una posible fuga, sin concentrarse en un único punto fijo. “Siempre hay informaciones”, señaló, al precisar que toda alerta es verificada, incluso cuando no llega a confirmarse plenamente.
La situación de Betssy Chávez obliga, además, a considerar las limitaciones que imponen los tratados internacionales. La Policía no puede intervenir vehículos diplomáticos ni ingresar a la sede de la embajada, por lo que el refuerzo se traduce en vigilancia externa y control estratégico, orientados a prevenir cualquier intento de evasión sin vulnerar el marco jurídico internacional.