Pidiendo la presencia del presidente José Jerí y las autoridades, decenas de transportistas de Ventanilla bloquearon por más de seis horas la avenida Néstor Gambetta, vía principal para el traslado, no solo del transporte público y particular, sino también de carga pesada.
El bloqueo se dio en protesta por el asesinato de un chofer de combi, quien fue atacado por un sicario integrante de la banda criminal ‘Los Chuckys’, que extorsiona a las empresas de transporte de todo Ventanilla.
La víctima, que era mecánico de profesión, trabajaba como chofer de combi para poder llevar más dinero para mantener a sus tres hijos, a los que deja en orfandad.
Mas de 800 combis se apoderaron de la avenida Néstos Gambetta y con el paso de las horas se produjeron enfrentamientos entre los transportistas y la policía, cuyos efectivos hacían todo lo posible para liberar la vía.
Los afectados, incluso, bajaban a los pasajeros de las unidades que no querían acatar la medida de fuerza obligándolos a tener que caminar largos tramos para poder abordar otra unidad de transporte.
Con el paso de las horas y tras un fuerte enfrentamiento con bombas lacrimógenas y piedras, la policía logró liberar la vía y dar pase a los cientos de autos que llevaban horas esperando pasar.
Chofer intentó liberarse del bloqueo de la avenida Néstos Gambetta, pero fue retenido por transportistas
Transportistas bloquearon el paso de autos que intentaron liberarse del bloqueo de la avenida Néstor Gambetta en Ventanilla
La avenida Néstor Gambetta llevó más de 6 horas bloqueadas por transportistas amigos del chofer asesinado por extorsionadores. Pedían la presencia del presidente José Jerí y el alcalde de Ventanilla
Pasajeros de transporte público que transitaba por la avenida Néstor Gambetta, tuvieron que bajar de sus unidades. Transportistas retienen vehículos para que no avancen por la vía Néstor Gambetta
Primeros enfrentamientos entre transportistas y la Policía Nacional desde muy temprano
Desde las primeras horas del martes 28 de octubre, el tránsito en la vía Néstor Gambeta, en Ventanilla, se convirtió en un caos. Más de 800 combis decidieron parar como parte de una protesta que buscaba ser escuchada por las autoridades locales y nacionales. Los transportistas exigieron la presencia del ministro del Interior, José Jerí, y del alcalde de Ventanilla, Jhovinson Vásquez, tras el asesinato de un conductor de la empresa Liventur.
En las últimas horas, el distrito de Ventanilla, en el puerto del Callao, afronta una situación de alta tensión por el asesinato de un conductor identificado como José Johnny Esqueche Ningles a manos de sicarios. Los transportistas tomaron la avenida Gambetta para impedir el pase de los vehículos en ambos sentidos.
Caos por bloqueo de la avenida Néstor Gambetta
La muerte de un chofer de transporte público a causa de la extorsión criminal detonó una protesta de transportistas en los alrededores del paradero Santa Fe, ubicado en Ventanilla, donde se produjeron bloqueos de vías y un enfrentamiento con la Policía Nacional del Perú (PNP). El incidente encendió la alarma sobre la seguridad de los trabajadores de transporte público.
El nuevo ataque a un conductor, ocurrido en el contexto de la ola de violencia y extorsión que afecta a Lima y Callao, generó la reacción inmediata de sus compañeros. Los transportistas organizaron un operativo para impedir el paso de cústers y colectivos en las calles aledañas al paradero Santa Fe, desembarcando a los pasajeros y bloqueando el flujo vehicular. Con esta medida, buscaban evidenciar la gravedad de la situación de inseguridad que, según ellos, pone en riesgo la vida de quienes trabajan en el transporte público.
Ante la interrupción del tránsito, agentes de la PNP intervinieron en el lugar para restaurar la circulación, lo que derivó en un enfrentamiento directo con los manifestantes. Las protestas se intensificaron cuando integrantes del gremio de transportistas reclamaron “Apóyanos, podrías ser uno de nosotros” a un chofer que intentaba continuar su trayecto. La protesta buscaba el respaldo de los demás trabajadores y de la ciudadanía para demandar una respuesta efectiva de las autoridades ante la crisis de inseguridad.
Durante la jornada, se reportaron momentos de tensión y actos de forcejeo entre manifestantes y personal policial. La intervención de la PNP tuvo como objetivo restaurar el libre tránsito y prevenir que la protesta escalara en violencia. No se informó oficialmente sobre heridos o detenidos, aunque el ambiente permaneció tenso y bajo resguardo policial.
De acuerdo con los transportistas, la inseguridad en la zona ha crecido en los últimos meses. En los testimonios recogidos, los choferes relataron episodios recientes de amenazas, extorsión y ataques armados, solicitando acciones inmediatas. Uno de los manifestantes señaló: “Venimos a trabajar con miedo, no sabemos si regresaremos a casa”.
La protesta y el enfrentamiento reflejan la creciente presión del gremio de transportistas para que el Estado actúe ante los hechos violentos asociados a las mafias que operan en el área. Mientras tanto, la población que transita por Ventanilla resultó afectada por las demoras y el desconcierto generado por los bloqueos y la intervención policial.
El asesinato del conductor José Johnny Esqueche Ningles provocó el bloqueo de la avenida Néstor Gambetta en el Callao, donde decenas de transportistas interrumpieron el tránsito desde la madrugada, exigiendo mayor seguridad ante la ola de violencia y extorsiones que afecta al sector. El ataque ocurrió cerca del paradero Z, cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta dispararon contra el conductor, quien se dirigía a Ventanilla. Esqueche Ningles, de 47 años, falleció en un centro de salud y dejó tres hijos.
Testigos y compañeros señalaron que en esa zona han fallecido al menos tres choferes en circunstancias similares, generando temor y alerta en la comunidad. Durante la protesta, los transportistas también reportaron haber recibido mensajes extorsivos que exigían pagos para evitar nuevos ataques contra conductores de rutas entre Ventanilla y Lima. Las exigencias de estas bandas alcanzarían los diez soles por unidad en Lima y cinco soles en el Callao.
La manifestación paralizó el servicio de transporte público en ese corredor, con bloqueos desde el paradero Santa Fe hasta la zona de Zeta gas. Los choferes obligaron a los pasajeros a descender de los vehículos en medio del corte total de vías. El bloqueo es custodiado por efectivos de la Policía Nacional del Perú, que permanecen vigilando la zona, mientras continúan las investigaciones sobre el asesinato y los actos denunciados por los conductores. Los transportistas han anunciado que la medida continuará hasta obtener respuestas.