Los 10 objetivos que debería contener una política de consensos para superar las crisis recurrentes

Es imperioso alcanzar un acuerdo económico y social que sea suscrito por los principales dirigentes de la Argentina

Se necesitan planes de estabilización y crecimiento que sean sustentables en el tiempo y que trasciendan una administración a la siguiente, con el consenso de los principales actores de la Nación
Se necesitan planes de estabilización y crecimiento que sean sustentables en el tiempo y que trasciendan una administración a la siguiente, con el consenso de los principales actores de la Nación

El primer economista argentino, el más recordado y respectado sin dudas, Manuel Belgrano, escribió: “Nuestros patriotas están revestidos de pasiones, y en particular, la de la venganza; es preciso contenerla y pedir a Dios que la destierre, porque de no, esto es de nunca acabar y jamás veremos la tranquilidad”. Transcurre el tiempo y este prócer inigualable sigue sirviendo de inspiración para muchos de los que amamos esta nación y que deseamos profundamente verla próspera, unida y libre, de una vez por todas.

Como economista y ciudadano común, se ve que pasan los gobiernos y cada uno intenta pilotear la nave de la Economía como puede, o como le parece, y la Patria sigue sin un rumbo claro. No hay continuidad en políticas que requieren años de instrumentación, y cada nuevo gobierno recurre a la discrecionalidad que mina de incertidumbre la hoja de ruta de cualquier ciudadano común.

Los fríos números de los indicadores socio-económicos de las últimas décadas dan cuenta de una performance paupérrima, y las perspectivas no son para nada mejores. Tal como le sucede a una empresa que carece de misión y visión, Argentina no tiene claro su rumbo. ¿Qué podrán esperar los jóvenes y las nuevas generaciones sobre el despliegue económico necesario para su futuro?

Revisando los más de doscientos años de historia argentina, cabe preguntarse: ¿Cómo superar los graves problemas de desunión y luchas fratricidas? ¿Cómo se pudo formar el primer gobierno patrio y luego establecer una Constitución Nacional? ¿Cómo se pudo darle impulso al desarrollo económico y poblar el vasto territorio argentino? ¿Cómo se pudo situar el nombre de Argentina en el concierto de las principales naciones del mundo hace un siglo atrás?

La Argentina pudo alcanzar un pasado pujante cuando gracias a la visión de los dirigentes más probos y patriotas, con visión estratégica y clara, dejaron de lado sus intereses mezquinos en pos de un futuro común

Al parecer, todo eso se pudo conseguir gracias a la visión de los dirigentes más probos y patriotas, con visión estratégica y clara, que dejaron de lado sus intereses mezquinos en pos de un futuro común. En otras palabras, fueron capaces de establecer acuerdos y pactos de enorme trascendencia y empuje.

Requisitos para un plan exitoso

Si se quisiera augurar para la Patria un futuro sin inflación y con una moneda sana, con crecimiento y desarrollo para todos, con una economía inclusiva y sustentable ¿se podría hacerlo basados en la política económica de un solo gobierno? Claramente, no. Se necesitan planes de estabilización y crecimiento que sean sustentables en el tiempo y que trasciendan una administración a la siguiente, o como se los conoce en la jerga económica, que sean “optimizados intertemporalmente”.

Ningún plan de estabilización será exitoso si carece de credibilidad y de consistencia intertemporal. Ningún gobierno por sí solo podrá lograrlo si no reúne el consenso de las demás fuerzas políticas, empresariales, sindicales, etc.

Ningún plan de estabilización será exitoso si carece de credibilidad y de consistencia intertemporal (Reuters)
Ningún plan de estabilización será exitoso si carece de credibilidad y de consistencia intertemporal (Reuters)

¿Pero esto sería posible en Argentina? Claro que sí, hay ejemplos concretos en la historia argentina, y mirando fuera de las fronteras también se encuentran casos de éxito. En la década del 70 en España, la situación económica también era muy compleja, pero sus dirigentes lograron ponerse de acuerdo en algunos puntos básicos y sentaron los pilares para que la economía española se echara a caminar.

No fue un gobierno solo y aislado que lo consiguió: requirieron la unidad y el consenso. Es verdad que no solo fueron acuerdos económicos, también se acordaron sobre puntos sociales e institucionales, pero haciendo referencia a lo estrictamente económico, fue claro que aquel marco subyacente allanó el panorama y facilitó la aplicación de políticas consistentes.

Aquellos conocidos “Pactos de la Moncloa” pueden ser un faro de referencia para este momento caótico de la historia económica de la Argentina, si los principales referentes se unen para firmar un gran tratado de similar valía, desde los dirigentes que hoy ostentan cargos electivos de importancia; ex presidentes cuya voz y opinión aún tienen valor de peso para la opinión pública; de referentes que aún alejados de algún cargo electivo pueden dotar de éxito cualquier acuerdo por la gran defensa que han hecho de los valores republicanos y por la validación que tienen ante la sociedad; y suscribir un acuerdo de tan solo diez puntos estratégicos que significarían un punto de inflexión, y que ayudarían al actual gobierno, y al que le suceda, a forjar políticas de largo plazo.

En forma enunciativa y no exhaustiva, algunos puntos que parecieran relevantes acordar:

1. Asegurar un marco normativo predecible, atractivo y con reglas de juego claras que construyan la confianza a través de la seguridad jurídica como condición básica y necesaria para la promoción de las inversiones productivas que generan valor económico y empleo. Es preciso crear condiciones para la inversión pública y privada para la innovación y digitalización de la economía. Comprometer la defensa del principio constitucional de la propiedad privada como presupuesto primario para el desarrollo de cualquier economía moderna.

Terrenos privados usurpados. Es necesario comprometer la defensa del principio constitucional de la propiedad privada como presupuesto primario para el desarrollo de cualquier economía moderna
Terrenos privados usurpados. Es necesario comprometer la defensa del principio constitucional de la propiedad privada como presupuesto primario para el desarrollo de cualquier economía moderna

2. Cumplir con el espíritu de la Disposición Transitoria 6 surgida a partir de la Reforma Constitucional de 1994 revisando y actualizando el Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos, atendiendo a criterios que incentiven la eficiencia en la recaudación tributaria y disminuyendo la discrecionalidad en la aplicación de los fondos federales.

3. Comprometer a recuperar la moneda nacional como institución económica fundamental, a través de un plan de estabilización creíble, con consistencia intertemporal, y otorgando al Banco Central la independencia necesaria para ser garante del valor del peso. Es preciso prescindir de esquemas de controles de precios y de distorsión artificial de los precios relativos ya que entorpecen el mecanismo de información básico de una economía de mercado, guiando a los agentes a tomar decisiones erróneas de inversión, producción y consumo.

El Banco Central debe tener la independencia necesaria para ser garante del valor del peso

4. Asegurar la revisión del Presupuesto Público Nacional a fin de que los parámetros, estimaciones y partidas configuren una verdadera hoja de ruta para el plan de gobierno del año entrante; y también para los agentes económicos, con una visión clara sobre las pautas que regirán los destinos de la economía y propenderán a canalizar las expectativas de manera que sean coincidentes con la realidad.

5. Es preciso comprometerse a evitar los déficits fiscal sistemáticos, permitiendo la consolidación de un fondo anticíclico que dote a la economía de los instrumentos de política efectivos y aptos para ser usados en momentos de shocks adversos, como ocurre hoy con la pandemia que puso al descubierto el costo de no contar con ese recurso.

Es clave asegurar la revisión del Presupuesto Público Nacional a fin de que los parámetros, estimaciones y partidas configuren una verdadera hoja de ruta para el plan de gobierno del año entrante; y también para los agentes económicos (Maximiliano Luna)
Es clave asegurar la revisión del Presupuesto Público Nacional a fin de que los parámetros, estimaciones y partidas configuren una verdadera hoja de ruta para el plan de gobierno del año entrante; y también para los agentes económicos (Maximiliano Luna)

6. Acordar la revisión integral de los sistemas impositivos nacionales, provinciales y municipales, para disminuir la carga tributaria con un horizonte claro, sin poner en riesgo el financiamiento del sector público, pero permitiendo que las fuerzas de la iniciativa privada puedan desplegarse con mayor ímpetu, afectadas por la múltiple imposición, las políticas no homogéneas de promoción industrial, el elevado costo del capital de trabajo y los altos costos contingentes por riesgos de trabajo.

7. Establecer mecanismos que disminuyan las trabas burocráticas para la creación de negocios y empresas, posicionando al país en mejores términos relativos para la atracción de inversiones tanto de capitales extranjeros como nacionales; y diseñar indicadores claves como: días para abrir y cerrar un negocio; costo de tomar un empleado en blanco, cantidad de impuestos a pagar, días que lleva gestionar una exportación, días necesarios para imponer un contrato a terceros, costo de ejecutar un deudor privado, etc.

Establecer mecanismos que disminuyan las trabas burocráticas para la creación de negocios y empresas, posicionando al país en mejores términos relativos

8. Disponer de un marco regulatorio que permita la inversión de largo plazo en energías renovables y sustentables, que vayan transformando al país en una economía autónoma desde el punto de vista energético, aprovechando el enorme potencial por la dotación de recursos.

9. Fijar un plan destinado a la urbanización, acceso al agua potable y cloacas.

10. Priorizar estrategias que pongan en el centro a las personas y el desarrollo humano integral, generando un marco de igualdad de oportunidades y crecimiento inclusivo; así mismo establecer políticas que mejoren el nivel de escolaridad y eliminen definitivamente el problema de la desnutrición.

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