López está paranoico: lo medicaron y el martes podrá declarar ante el juez

Por Luis Beldi

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José López
José López

José López sigue en el Hospital Penitenciario Central, con medicación psiquiátrica. Después de la evaluación médica, se determinó que padece serios desequilibrios que le permiten tener lucidez por instantes. El diagnóstico de los médicos fue "paranoia".

Lo más importante es que los profesionales consideraron que después de estas 72 horas de reposo, el martes estará en condiciones de declarar ante el juez.

La paranoia es una enfermedad mental, una manía persecutoria que provoca ideas fijas, obsesivas y absurdas. Este pensamiento comienza enlazando pensamientos falsos o infundados. El paranoico no pierde la conciencia ni alucina. Según los psiquiatras, el delirio de grandeza es parte de la enfermedad. La paranoia aparece, entre otras circunstancias, cuando se siente peligro o la vida social se reduce drásticamente hasta la soledad.

Ante la ley, el ataque de paranoia de López no es atenuante ni le da ventaja jurídica porque los delitos los cometió en pleno uso de sus facultades mentales.

López, mano derecha de Julio De Vido y hombre de confianza de Néstor y Cristina Kirchner, está en reposo y con sedantes que le provocan sueño. Cuanto más duerma, más pronto se interrumpirá esa cadena de pensamientos que lo llevó a huir y a desembarcar los bolsos en un convento en plena madrugada.

El ex subsecretario de Obras Públicas comenzó a sentirse perseguido desde el día en que amenazaron con allanar el domicilio de Julio de Vido. Sabía que pronto le iba a llegar su turno.

También lo evaluaron para saber si estaba bajo los efectos de una abstinencia de cocaína y para conocer si tiene una personalidad suicida.

Por lo pronto, está siendo monitoreado las 24 horas. Habrá que ver si el martes, cuando recupere sus facultades mentales, mantendrá la misma abogada y qué estrategia encarará para su defensa.

López hoy es una persona vulnerable psíquicamente y esto genera temor entre los demás detenidos por corrupción, porque es el eslabón más débil de la cadena y con sus declaraciones puede comprometer a varias figuras clave del ex gobierno y a empresarios.