Ciertos peinados son parte de hábitos tan cotidianos que pocas mujeres los cuestionan.
Ninguna lo hace pensando en que, con el tiempo, ese gesto puede dejarles zonas sin cabello.
La alopecia por tracción —la pérdida de pelo causada por la tensión repetida sobre el folículo piloso— es una de las afecciones capilares que con mayor frecuencia pasa desapercibida en consulta médica.
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No duele al principio, no avisa con claridad y, cuando se detecta, el daño puede ser ya irreversible.
Amarrarse el cabello es la causa más frecuente del problema
De acuerdo con un estudio publicado en la Revista Británica de Dermatología, editada y distribuida oficialmente por la editorial de la Universidad de Oxford, la alopecia por tracción es la segunda causa más frecuente de pérdida de cabello en mujeres, solo por detrás de la alopecia de patrón femenino.
El estudio con carácter de proyección y análisis con seguimiento de 77 semanas, encontró que el mecanismo detrás del problema fue, en la mayoría de los casos, simplemente amarrarse o sujetarse el pelo.
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El dato es preciso: la alopecia por tracción estuvo presente en el 34% de las mujeres del grupo estudiado.
En pacientes originarias de la India, la proporción subió al 80%.
Los especialistas señalan que se trata de una causa menospreciada y advierten que es prevenible si se detecta a tiempo.
Qué le pasa al folículo cuando se tensa el cabello todos los días
Cuando el cabello se jala de forma constante —ya sea por una coleta apretada, un chongo, trenzas o extensiones—, la raíz del pelo recibe una fuerza mecánica que el folículo no está diseñado para soportar de manera prolongada.
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Al inicio, el daño genera inflamación localizada en el cuero cabelludo.
Si la tensión continúa día tras día, el folículo se destruye de forma permanente y el cabello deja de crecer en esa zona.
La Guía de Práctica Clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para el diagnóstico y tratamiento de alopecia (pérdida total o parcial anormal del cabello y vello corporal) establece que los médicos deben preguntar explícitamente a sus pacientes sobre el uso de bandas u otros accesorios que generan tracción en el cabello.
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Esta pregunta recomendada por la autoridad mexicana debe hacerse precisamente porque ese hábito es un factor desencadenante que con frecuencia no se reporta en la consulta.
La pérdida de cabello en estas zonas es la primera señal
Los primeros signos aparecen en la línea del cabello: pelos rotos alrededor de la frente, una línea frontal que retrocede o pequeñas zonas sin pelo justo donde la coleta o el chongo ejercen más presión.
En esta etapa, suspender los peinados de tensión puede revertir el daño, de acuerdo con los especialistas.
Cuando la alopecia por tracción avanza a la fase cicatrizal, el tejido del cuero cabelludo se fibrosa y el cabello no vuelve a crecer.
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En esta fase, la única solución viable es quirúrgica: el trasplante capilar de unidades foliculares, según los especialistas.
Qué peinados generan más riesgo
No todos los recogidos son iguales. Los de mayor riesgo son los que combinan tensión alta con uso diario y tiempo prolongado: coletas muy apretadas, chongos tirantes, trenzas ajustadas al cuero cabelludo, extensiones con adhesivo y el uso constante de bandas elásticas gruesas sobre la misma zona.
El IMSS recomienda como medida preventiva modificar la forma de peinarse: optar por recogidos sueltos, alternar la posición del amarre y evitar accesorios que ejerzan presión sostenida.
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El estudio de la Universidad de Oxford coincide en que la detección temprana y el cambio de hábitos son suficientes para detener el avance de la enfermedad antes de que el daño sea permanente.