“Huir no alcanzó”: familia sinaloense migra a Guadalajara por violencia y vuelve a enfrentar inseguridad

Una familia sinaloense decidió dejar Culiacán tras presenciar balaceras y temor constante por su seguridad; sin embargo, al instalarse en Guadalajara encontraron episodios de violencia que cuestionan la posibilidad de una vida segura en otras regiones del país

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La familia cambió de ciudad
La familia cambió de ciudad para buscar estar más seguros, pero se encontraron con un ambiente similar en Guadalajara. FOTO: RASHIDE FRIAS /CUARTOSCURO.COM

Huir de la violencia no siempre garantiza paz. Esa es la amarga conclusión de una familia que dejó su hogar en Culiacán, Sinaloa, para buscar seguridad en Guadalajara, Jalisco, solo para encontrarse, otra vez, frente a episodios de violencia cotidiana y miedo constante.

La protagonista de esta historia, identificada en una nota publicada por el medio RíoDoce como Nancy —nombre ficticio para proteger su identidad—, relata momentos traumáticos que vivió en Culiacán antes de emprender la mudanza familiar. Balaceras, una camioneta sospechosa siguiéndola y el sonido de disparos cerca de su casa fueron detonantes que los llevaron a tomar una de las decisiones más difíciles de sus vidas.

Con más de dos décadas viviendo en Culiacán, Nancy decidió dejar atrás su trabajo estable de 15 años como maestra de secundaria y dejar la “casa de sus sueños”, lugar donde imaginaba a sus hijos casándose y recibiendo a sus nietos. La venta de esa vivienda, inicialmente concebida como ingreso para costear su nueva vida, ahora apenas sostiene los gastos básicos en Guadalajara, pues su esposo ha perdido parte de los ingresos que tenía en el ramo de la construcción y ella no ha podido consolidar un empleo docente estable.

Para la familia, la transición fue complicada: primero se trasladaron el padre y los hijos —uno en etapa universitaria y otro cerca de terminar la preparatoria— y posteriormente Nancy dejó su trabajo para reunirse con ellos, confiando en que Guadalajara les daría “libertad para salir a la calle” sin temor.

Un soldado hace guardia junto
Un soldado hace guardia junto a un vehículo calcinado en Cointzio, en el estado mexicano de Michoacán, el 22 de febrero de 2026, tras la muerte del líder del cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera, "El Mencho". (AP Foto/Armando Solís)

Sin embargo, las últimas semanas han demostrado, según Nancy, que la violencia no está confinada a un solo lugar. Tras los hechos violentos relacionados con la captura de un líder del crimen organizado, Guadalajara ha visto incidentes que recuerdan el clima de inseguridad del que escaparon. Un hijo suyo fue testigo de escenas de pánico en una plaza comercial, donde la gente corría y buscaba resguardarse ante balaceras, un episodio que la familia había imaginado dejar atrás.

La experiencia de esta familia refleja una problemática más amplia: la creciente percepción de inseguridad en varias regiones del país, donde los ciudadanos sienten que, sin importar el destino, la amenaza de violencia puede seguirlos. Nancy afirma que la decisión de mudarse “no estaba en sus planes”, pero que muchos mexicanos podrían verse obligados a migrar, incluso fuera del país, si no cambia la situación de riesgo cotidiano.