Las eficaces bebidas para regular la hipertensión: siete defensas naturales contra la presión arterial alta

La selección de estas bebidas puede servir como complemento a una dieta equilibrada y a las recomendaciones médicas

Una gran variedad de frutas famosas por su color rojo y púrpura ayudan a combatir la presión arterial alta (Créditos: Jesús Aviles)

La hipertensión afecta a millones de personas en el mundo, pero existen alternativas naturales que pueden favorecer el control de la presión arterial.

Un ejemplo de ello es el consumo regular de ciertas bebidas, según un artículo publicado en la revista Healthline y revisado por la enfermera registrada Jenneh Rishe.

La selección de estas bebidas puede servir como complemento a una dieta equilibrada y a las recomendaciones médicas.

Read more!

La importancia de la dieta en la hipertensión

De acuerdo con la publicación medica, mantener la presión arterial dentro de rangos saludables reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

La organización destaca que la dieta es una de las primeras defensas que las personas pueden emplear para controlar la hipertensión. Entre las estrategias sugeridas, se encuentra la incorporación de bebidas con propiedades beneficiosas para el sistema cardiovascular.

Jugo de tomate: aliado para el corazón

Jugo de tomate: aliado para el corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

La evidencia científica respalda el consumo diario de jugo de tomate, siempre y cuando no contenga sal añadida. Un estudio realizado en Japón en 2019 evaluó a personas con factores de riesgo cardíaco.

Según Healthline, el consumo de una taza de jugo de tomate por día mejoró tanto la presión arterial sistólica como la diastólica, además de reducir el colesterol LDL. Este efecto se observó en personas con hipertensión en etapa 1 y en mujeres embarazadas.

Jugo de betabel: nitratos que reducen la presión

La betabel contiene nitratos dietéticos, compuestos conocidos por su capacidad para disminuir la presión arterial. Healthline cita un estudio piloto de 2016 que comparó los efectos de jugo de remolacha crudo y cocido, encontrando que ambos favorecen la reducción de la presión arterial, aunque el jugo crudo mostró mayores beneficios.

Una revisión de 2017 concluyó que los resultados positivos se deben a la combinación de nitratos y otros componentes presentes en el vegetal.

Jugo de betabel: nitratos que reducen la presión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Jugo de ciruela pasa: más allá de la digestión

El jugo de ciruela es ampliamente conocido por su utilidad en trastornos digestivos, pero también ofrece ventajas cardiovasculares. Un estudio de 2010 reportó que el consumo de tres ciruelas pasas al día disminuye la presión arterial.

Quienes ingirieron seis ciruelas experimentaron una reducción aún mayor de la presión sistólica. Además, este consumo se asoció a la disminución del colesterol LDL. Se recomienda optar por jugo de ciruela al 100% o prepararlo en casa a partir de ciruelas secas remojadas.

Jugo de ciruela pasa: más allá de la digestión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Jugo de granada: nutrientes y efecto antiinflamatorio

Las granadas aportan folato y vitamina C, además de efectos antiinflamatorios. Una revisión de ocho ensayos controlados aleatorios de 2016 determinó que el jugo de granada ayuda a reducir tanto la presión arterial sistólica como la diastólica.

El beneficio se observó con dosis de al menos 240 mililitros diarios y no dependió del tiempo de consumo. Es importante preferir jugos sin azúcar añadido.

Jugo de granada: nutrientes y efecto antiinflamatorio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Jugo de bayas: antioxidantes y salud cardiovascular

Las bayas, especialmente los arándanos, contienen antioxidantes que pueden apoyar la salud del corazón. Una revisión de 2020 encontró que el jugo de arándano o cereza mejora la presión arterial, mientras que otro análisis publicado en Nature en 2016 reportó una reducción tanto de la presión sistólica como del colesterol LDL.

Los investigadores sugieren que las bayas presentan beneficios cardiovasculares, aunque se requieren estudios adicionales para definir su papel en la prevención de enfermedades cardíacas.

Jugo de bayas: antioxidantes y salud cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Leche descremada: opción láctea para la presión arterial

El consumo de productos lácteos bajos en grasa, como la leche descremada, forma parte de las recomendaciones dietéticas para combatir la hipertensión.

Una revisión de 2011 examinó a 45.000 adultos y encontró que la ingesta de leche baja en grasa se asocia a un menor riesgo de presión arterial alta. Se aconseja consumir entre dos y tres porciones diarias, ya sea en bebidas, cereales o batidos.

Leche descremada: opción láctea para la presión arterial (Imagen ilustrativa infobae)

Té: beneficios según el tipo

No todos los tés tienen el mismo efecto. Según Healthline, una revisión de 2014 comparó los efectos del té negro y el té verde en la presión arterial.

Ambos tipos redujeron la presión sistólica y diastólica, con un impacto más marcado en el caso del té verde. El consumo a largo plazo de estas infusiones puede integrarse en una estrategia dietética para apoyar la salud cardiovascular.

Té: beneficios según el tipo Imagen Ilustrativa Infobae)

Enlistado: Siete bebidas recomendadas para la hipertensión

  1. Jugo de tomate sin sal añadida
  2. Jugo de remolacha, preferentemente crudo
  3. Jugo de ciruela al 100%
  4. Jugo de granada sin azúcar añadido
  5. Jugo de bayas, especialmente arándano o cereza
  6. Leche descremada
  7. Té verde o té negro

Healthline advierte que estas bebidas pueden ser útiles como complemento, pero no sustituyen el tratamiento médico ni las recomendaciones de un profesional de la salud.

Las personas con hipertensión deben consultar siempre con su médico antes de modificar su dieta o incorporar nuevos alimentos o bebidas.

Read more!