Estos son los efectos negativos de consumir jugos naturales sobre la salud del hígado

Aunque estas bebidas suelen presentarse como una opción saludable, su consumo en exceso puede causar daños a la función hepática

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Exceso de jugos de fruta:
Exceso de jugos de fruta: un riesgo oculto para el hígado. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

El consumo de jugos naturales suele asociarse con una alimentación saludable; sin embargo, ingerirlos en exceso puede tener efectos negativos en el organismo, particularmente en el hígado.

Aunque provienen de frutas, estos productos concentran azúcares naturales y, al eliminar la fibra presente en la pieza entera, pueden generar impactos metabólicos importantes cuando se consumen de forma habitual y en grandes cantidades.

El hígado es el órgano encargado de procesar la fructosa, el azúcar natural de las frutas. A diferencia de la glucosa, que puede ser utilizada por casi todas las células del cuerpo, la fructosa se metaboliza principalmente en el hígado.

Cuando se ingiere en cantidades moderadas, el organismo la procesa sin mayor problema. No obstante, un consumo elevado y constante puede favorecer la acumulación de grasa hepática.

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Aunque los jugos pueden ser saludables, especialistas recomiendan optar por frutas enteras. (Gemini)

Especialistas en nutrición advierten que beber varios vasos de jugo al día puede equivaler a ingerir la fructosa de múltiples piezas de fruta en pocos minutos, pero sin la fibra que ralentiza la absorción del azúcar y contribuye a la sensación de saciedad. Esta rápida carga de azúcar obliga al hígado a trabajar más intensamente para convertir el excedente en energía o almacenarlo en forma de grasa.

Con el tiempo, este proceso puede incrementar el riesgo de desarrollar enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA), una condición caracterizada por la acumulación de grasa en las células hepáticas en personas que no consumen alcohol en exceso. Si no se atiende, puede progresar a inflamación hepática, fibrosis e incluso cirrosis.

Además del impacto en el hígado, el consumo excesivo de jugos naturales también puede contribuir al aumento de peso, resistencia a la insulina y alteraciones en los niveles de triglicéridos. Estas condiciones forman parte del llamado síndrome metabólico, que eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Otro factor relevante es el tamaño de las porciones. Un vaso grande de jugo de naranja, por ejemplo, puede contener el azúcar de tres o cuatro naranjas. Difícilmente una persona comería esa cantidad de fruta de una sola vez, pero al beberla en forma líquida es fácil hacerlo sin notar la carga calórica total.

El exceso de azúcar y
El exceso de azúcar y la falta de fibra en los jugos puede causar daño a la función hepática. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esto no significa que los jugos naturales deban eliminarse por completo de la dieta. Consumidos de manera ocasional y en porciones moderadas, pueden formar parte de un patrón alimentario equilibrado. La clave está en priorizar la fruta entera, que conserva la fibra y genera mayor saciedad, además de mantener un mejor control sobre la ingesta total de azúcar.

Los expertos recomiendan limitar el consumo de jugos a pequeñas cantidades —por ejemplo, medio vaso al día— y evitar añadir azúcares adicionales. También sugieren optar por batidos que incluyan la fruta completa y, de ser posible, verduras, para equilibrar la carga de azúcar.

En conclusión, aunque los jugos naturales se perciben como saludables, su consumo excesivo puede afectar el funcionamiento del hígado debido a la alta concentración de fructosa.

Mantener una alimentación variada, priorizar la fruta entera y moderar las bebidas azucaradas, incluso las de origen natural, es fundamental para proteger la salud hepática a largo plazo.