Sheinbaum encabeza conmemoración del 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad

Con la presencia de altos mandos militares y autoridades federales, el evento incluyó la develación de una placa en honor al teniente Gerardo Ríos Covarrubias

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La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la ceremonia por el 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad en el Zócalo de la Ciudad de México junto a líderes de las Fuerzas Armadas. Crédito: Presidencia de la República

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este 9 de febrero la ceremonia por el 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad en el Zócalo de la Ciudad de México, acompañada por altos mandos de las Fuerzas Armadas y autoridades de los poderes Legislativo y Judicial.

En la ceremonia, la presidenta realizó el pase de lista de honor de los héroes de las gestas históricas del Heroico Colegio Militar. La escoltaban el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, así como las presidentas de las mesas directivas del Senado y la Cámara de Diputados, y el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre otros integrantes del gabinete. Cadetes y compañías militares participaron en los homenajes.

Durante el acto, Sheinbaum develó una placa conmemorativa en la lateral del Palacio de Bellas Artes a la memoria del teniente alumno Gerardo Ríos Covarrubias.

Gerardo Ríos Covarrubias, murió durante el trayecto de la marcha del Castillo de Chapultepec al Palacio Nacional el 9 de febrero de 1913. De acuerdo con el Gobierno de México, este gesto subrayó la entrega y la congruencia de lealtad” característica de las y los cadetes del Heroico Colegio Militar.

Revilla Trejo destacó la unión entre las Fuerzas Armadas y la sociedad civil

La develación de la placa
La develación de la placa conmemorativa a Gerardo Ríos Covarrubias resaltó el valor y la lealtad de los cadetes del Heroico Colegio Militar durante la Marcha de la Lealtad. Crédito: Presidencia.

En el pase de lista de honor, se rindió tributo a los protagonistas de las gestas heroicas de 1847 y 1914: el teniente Juan de la Barrera; los cadetes Juan Escutia, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez (conocidos coloquialmente como los “Niños Héroes”); además del teniente José Azueta y el cadete Virgilio Uribe, ambos del Colegio Naval. Una salva de fusilería cerró el homenaje a estas figuras históricas.

Los cadetes María Fernanda Ángeles García y Javier Enrique Valencia Avendaño declamaron la poesía “9 de febrero, juramento de honor y lealtad”, resaltando los valores que representa la conmemoración.

El general Ricardo Trevilla Trejo expresó que las Fuerzas Armadas seguirán leales al pueblo y respaldando al mando civil. Destacó que, frente a cualquier adversidad, la unidad entre sociedad, Gobierno y Fuerzas Armadas es esencial para proteger el bienestar de las familias mexicanas y la seguridad de México.

Orígen de la Marcha de la Lealtad

La Marcha de la Lealtad
La Marcha de la Lealtad conmemora la escolta de Francisco I. Madero por cadetes militares el 9 de febrero de 1913. (Foto: Wiki Commons)

El 9 de febrero de 1913, un sector del Ejército Mexicano se levantó contra el presidente Francisco I. Madero. Generales como Manuel Mondragón y Gregorio Ruiz, junto a alumnos de la Escuela Militar de Aspirantes y elementos de diversos regimientos, protagonizaron el motín en Tacubaya y Tlalpan.

Los sublevados tomaron Palacio Nacional sin resistencia, pero el general Lauro Villar, al mando de tropas leales, logró recuperarlo y detuvo a los insurgentes. Paralelamente, otros militares liberaron a los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz, quienes se dirigieron a la sede del poder ejecutivo, resultando con Reyes abatido tras un fallido intento de negociación.

Ante la crisis, Madero ordenó que los cadetes del Colegio Militar lo escoltaran desde el Castillo de Chapultepec hasta Palacio Nacional, en un gesto que buscaba mostrar fortaleza y legitimidad ante la población.

Durante el trayecto, la comitiva enfrentó ataques, pero los cadetes mantuvieron la protección al presidente. Al llegar al Zócalo, el control de la plaza pasó de Villar a Victoriano Huerta, y Madero pudo avanzar hasta Palacio Nacional acompañado por los alumnos y simpatizantes civiles.

Este evento marca el inicio de la conocida como “Decena Trágica”, un período de 10 días de violencia en la capital que culminó con la renuncia del presidente Francisco I. Madero y de José María Pino Suárez y con el ascenso de Victoriano Huerta. El coahuilense fue asesinado el 22 de febrero.