A partir de los 30 años, el cuerpo inicia una serie de cambios fisiológicos que pueden impactar en la salud general y la calidad de vida.
De acuerdo con la revista Healthline,la adopción de suplementos específicos a esta edad puede marcar la diferencia en la prevención del envejecimiento prematuro y el fortalecimiento de huesos y articulaciones.
Aunque la alimentación equilibrada sigue siendo esencial, la disminución en la producción natural de algunas sustancias y la menor eficiencia en la absorción de nutrientes llevan a considerar opciones adicionales.
Cambios fisiológicos después de los 30
Al cumplir tres décadas, el metabolismo experimenta una desaceleración progresiva. De acuerdo con dicha revista estadounidense, se registra una reducción en la producción de colágeno y una menor capacidad del organismo para asimilar ciertos micronutrientes. Estos cambios pueden reflejarse en la piel, las articulaciones y la resistencia ósea, aspectos que se asocian directamente con el proceso de envejecimiento.
La recomendación general de los especialistas es realizar una evaluación personalizada antes de incorporar cualquier suplemento, ya que el estilo de vida y el tipo de alimentación influyen de manera significativa en las necesidades individuales.
Colágeno: soporte para piel y articulaciones
El colágeno es una proteína fundamental para la estructura de la piel, los tendones y los cartílagos. Tras los 30 años, el cuerpo produce menos cantidad de esta sustancia, lo que puede traducirse en pérdida de firmeza cutánea y molestias articulares.
El portal comparte que el consumo de suplementos de colágeno puede contribuir al mantenimiento de una piel elástica y favorecer la salud de las articulaciones.
Estudios recientes indican que la ingesta regular de colágeno hidrolizado podría ayudar a disminuir la sensación de rigidez matutina y optimizar la movilidad, un aspecto clave para quienes buscan prevenir lesiones o molestias relacionadas con el desgaste articular.
Vitamina D: clave para la salud ósea
La vitamina D juega un papel esencial en la absorción del calcio y el mantenimiento de la densidad ósea. Muchas personas presentan déficit de esta vitamina a partir de los 30 años, debido a una menor exposición a la luz solar o a factores dietéticos.
La deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de fracturas y osteoporosis en etapas posteriores. Por esa razón, los expertos recomiendan evaluar los niveles séricos de este nutriente y considerar la suplementación bajo supervisión médica, especialmente en quienes presentan antecedentes familiares de debilidad ósea o en poblaciones de riesgo.
Magnesio: función muscular y metabolismo
Otro suplemento relevante es el magnesio, un mineral que interviene en más de 300 procesos metabólicos. El magnesio favorece la salud muscular, apoya el sistema nervioso y contribuye al metabolismo energético. A partir de los 30, la absorción de magnesio puede verse limitada por factores dietéticos o por el consumo frecuente de ciertos medicamentos.
Entre los beneficios adicionales del magnesio se encuentran la prevención de calambres, la mejora en la calidad del sueño y el apoyo en la síntesis proteica. Los expertos recomiendan priorizar fuentes naturales como semillas, frutos secos y vegetales de hoja verde, y valorar la suplementación en casos de déficit comprobado.
Omega 3: protección cardiovascular y cognitiva
Los ácidos grasos omega 3 se consideran esenciales para el funcionamiento del organismo, pero el cuerpo no puede sintetizarlos por sí solo.
La suplementación con omega 3 puede ser especialmente útil desde los 30 años para proteger el sistema cardiovascular y favorecer la función cerebral.
Se ha documentado que los omega 3 ayudan a reducir la inflamación, mantener niveles saludables de triglicéridos y preservar la memoria. Las fuentes principales son los pescados grasos, aunque la suplementación es habitual en personas con bajo consumo de estos alimentos.
La consulta con un profesional de la salud es indispensable antes de iniciar cualquier régimen suplementario. La suplementación adecuada depende de factores como la dieta, el nivel de actividad física y los antecedentes médicos.
Resumen de suplementos recomendados a partir de los 30
- Colágeno: Apoya la elasticidad de la piel y la salud articular.
- Vitamina D: Favorece la absorción de calcio y fortalece los huesos.
- Magnesio: Contribuye al funcionamiento muscular y metabólico.
- Omega 3: Protege el sistema cardiovascular y la función cognitiva.