“Tomamos las carreteras y se acabó el Mundial”: dirigente de organización campesina advierte boicot por el T-MEC

En vísperas de la Copa Mundial, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano advirtió que podría emprender acciones si no se logra acuerdo agroalimentario

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El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano advirtió que podría emprender bloqueos carreteros y acciones de protesta durante el Mundial 2026 si el gobierno federal no modifica la política agroalimentaria incluida en el T-MEC, la cual —aseguran— mantiene en quiebra a los pequeños productores del país.

En entrevista exclusiva con Infobae México, su dirigente Eraclio Rodríguez afirmó que las movilizaciones no afectarían al pueblo, sino a los sectores económicos que se benefician del actual modelo comercial.

“Si nosotros hacemos un boicot, no vamos a perjudicar a nadie de nuestro pueblo. Vamos a perjudicar a los ricos que sí vienen… Tomamos las carreteras y se acabó el Mundial. Ni siquiera tenemos que ir a los estadios”, advirtió.

Rodríguez señaló que el costo de los boletos dejará fuera a la mayoría de los mexicanos y que, mientras el país será sede de un evento internacional, los campesinos siguen sin poder vender sus cosechas.

“Nosotros no vamos a permitir que esos eventos se lleven a cabo aquí, mientras estamos batallando para vender nuestros productos, para vender nuestras cosechas, en una mala práctica económica mundial”.

Críticas al T-MEC

Rodríguez afirmó que México compite en condiciones desiguales frente a Estados Unidos y que el tratado privilegia a corporaciones transnacionales sobre los productores de alimentos. Sostuvo que, de protegerse el mercado interno, el país podría defender un consumo nacional valuado en cerca de 80 mil millones de dólares, hoy desplazado por importaciones baratas. “Estados Unidos está apoderándose de un mercado que es de todos los mexicanos”, sostuvo.

El dirigente cuestionó que el gobierno priorice sectores industriales y de exportación antes que la soberanía alimentaria. A su juicio, es más relevante garantizar la producción de comida que defender la venta de automóviles o bebidas que ya están en manos extranjeras. Expuso que la cerveza, el tequila, los berries o el aguacate se exportan desde México, pero bajo control de empresas no mexicanas, mientras quienes producen básicos como maíz, frijol, trigo, sorgo, avena, chiles, tomate, cebolla o papa se encuentran en quiebra porque el mercado interno está ocupado por grandes productores estadounidenses.

Por ello, insistió en que la revisión del T-MEC debe centrarse en la economía de las familias mexicanas y no sólo en la presencia de empresas instaladas en el país. “Las que están en México no quiere decir que sean mexicanas”, remarcó, al advertir que defender transnacionales no equivale a defender al campo nacional.

Condiciones para retomar el diálogo con el gobierno

El líder campesino reconoció que el diálogo con la administración de Claudia Sheinbaum se ha fracturado por la falta de cambios de fondo. Señaló que el gobierno no ha mostrado intención real de modificar su política económica y comercial, lo que vuelve imposible un comercio justo.

Rodríguez aclaró que el sector no teme competir con Estados Unidos, pero exige reglas equitativas. Denunció que en ese país se venden granos por debajo de sus costos reales y que la Bolsa de Chicago impone precios que dañan a los productores mexicanos. “No es posible que se venda por debajo de los costos de producción, eso es una ilegalidad en el comercio internacional”, afirmó.

También criticó que México dependa de referencias externas para fijar precios agrícolas, cuando el propio tratado permite medidas de protección si una economía está en riesgo. A su juicio, lo que falta es decisión política para defender el mercado interno, lo que ha llevado al rompimiento de las mesas de negociación.

Propuestas para rescatar el campo

Más allá de la revisión del T-MEC, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano entregó un documento a la Secretaría de Agricultura con propuestas para recuperar la soberanía alimentaria. Entre ellas, plantean que primero se consuma la producción nacional y sólo después se importe lo necesario, y no al revés como ocurre actualmente.

Rodríguez sostuvo que el mercado interno fue construido por productores y consumidores, pero hoy beneficia sobre todo a los importadores, que compran barato en el exterior y venden caro en México. Puso como ejemplo los casos del maíz, frijol, trigo, sorgo, cebolla, tomate y chile, cuyos precios no permiten cubrir costos.

Finalmente, acusó que el gobierno impulsa organizaciones paralelas en estados como Jalisco, Michoacán y Guanajuato para colocar su propia agenda, sin resolver el problema estructural. Advirtió que sin un cambio real de política económica no habrá salida para el campo mexicano.