¿No podrá sola? Estos los retos que se vienen para Claudia Sheinbaum sin el cobijo de AMLO, según Riva Palacio

Claudia Sheinbaum dejará de tener la “burbuja” protectora de AMLO, pues ahora será ella quien enfrente retos por su parte

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López Obrador y Claudia Sheinbaum
López Obrador y Claudia Sheinbaum enviaron mensaje tras entrega del bastón demando, el pasado jueves. (@lopezobrador_)

El pasado miércoles 6 de septiembre, se dio a conocer que Claudia Sheinbaum había ganado las cinco encuestas del proceso interno de Morena para ser la Coordinadora Nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación.

Esta fue una muy buena noticia para ella, quien derrotó de manera contundente a su principal contrincante de esa contienda, el excanciller Marcelo Ebrard Casaubón, quien desconoció los resultados y señaló que el próximo lunes informará que hará.

Sin embargo, lo que parece ser una buena noticia para Sheinbaum, pues su triunfo le abre las puertas a la candidatura presidencial de Morena en 2024, también es una mala noticia para ella. Esto, porque desde ese momento, Sheinbaum deberá demostrar que no es la marioneta del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que es capaz de actuar con autonomía y salir adelante sin el apoyo del mandatario nacional.

Así lo señaló el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente personal de este viernes, titulada La hora de la verdad.

Claudia Sheinbaum será la candidata
Claudia Sheinbaum será la candidata a la presidencial por Morena en 2024. (AP Foto/Fernando Llano)

En su texto, el periodista señala que la percepción de que Sheinbaum, sin López Obrador no es nada, se origina en las razones objetivas por las cuales se habría inclinado por ella. Una de estas razones, explica es que era una de las corcholatas que le debe toda su carrera política a AMLO. Otra es que es más dogmática que el Presidente, por lo que no corre peligro su proyecto político de quedar truncado y que “naufrague” su legado.

Sheinbaum concluirá los megaproyectos que no se entreguen a tiempo, nunca lo criticará y desde la Presidencia lo blindará jurídicamente para que viva tranquilo ante posibles denuncias penales en su contra o en contra de su familia.

El problema que ahora tiene Sheinbaum, señala el periodista, es que ella debe ganar la elección y pese a la ayuda que recibirá de su mentor, ella es quien pronunciará los discursos, explicará sus propuestas, tendrá que transmitir credibilidad en sus promesas y debatirá a solas contra Xóchitl Gálvez. “Sheinbaum no es López Obrador, y nadie puede asegurar que derrotará fácilmente a la candidata del Frente Amplio, como algunos simpatizantes del Presidente creen”, se lee en el texto.

Al asumir la coordinación política de Morena, Sheinbaum deja de estar en la “burbuja” de protección del Presidente y se tendrá que valer por sí misma. L exjefa de Gobierno de la CDMX deberá construir un liderazgo dentro del movimiento de la 4T, pues hasta el momento es López Obrador quien le ha prestado el capital político.

Riva Palacio señala que el nuevo juego introduce a Sheinbaum a un terreno minado y difícil de sortear, no solo ante Gálvez, sino frente al Presidente.

Sin el cobijo de AMLO,
Sin el cobijo de AMLO, Sheinbaum enfrentará algunas dificultades, según Riva Palacio. REUTERS/Luis Cortes TPX IMAGES OF THE DAY

La exjefa de Gobierno no puede apostar todo su futuro a AMLO, pero lo está haciendo. Según el periodista, habrá más revelaciones de corrupción en su entorno y documentación comprometedora de los Guacamaya Leaks. “Los megaproyectos mostrarán su alcance o limitaciones, y será piñata de republicanos y demócratas en las elecciones presidenciales del próximo año en Estados Unidos”.

Riva Palacio explica que Sheinbaum ha demostrado carecer de los recursos de AMLO para sortear las tempestades, y recargarse en la suerte del Presidente no es la cadena a la que se deba atar, pues puede caer en una trampa que le resulte difícil de escapar. “Tampoco puede seguir siendo un clon del Presidente, porque ello, le vaya bien o mal al Presidente, revivirá la percepción de que es la marioneta de López Obrador”.

Si el sexenio de AMLO termina sin sobresaltos, dice el periodista, la oferta de continuidad que cohesione a sus clientelas, funcionará. De otra forma, el deslinde podría ser necesario.

“Hoy no se ve que Sheinbaum pudiera hacerlo ni López Obrador permitírselo, porque su falta de autocrítica le impediría reconocer que la preservación de su legado pasaría esa dolorosa concesión. De llegar ese momento, la candidata tendría su hora de la verdad, sintetizada en el soliloquio shakespeariano de ser o no ser”, concluye.