Nintendo Switch 2: el 2026 será un año fundamental para el apoyo de los juegos third party en la consola

La consola de Nintendo tiene un desafío por delante: demostrar por qué la gente tiene que hacer el salto

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Borderlands 4, de Gearbox.
Borderlands 4, de Gearbox.

Nintendo Switch fue un éxito descomunal, y de eso no hay dudas. Dentro del ciclo Nintendo Switch cada una de las franquicias de Nintendo logró posicionar uno de sus juegos más vendidos de la historia, en un ecosistema que logró tener más de 150 millones de usuarios; una audiencia que muy pocas consolas lograron obtener.

Esta situación representó una doble vara para estudios third parties: una mina de oro, pero muy pequeña. Las posibilidades del hardware de la primera Nintendo Switch eran anticuadas incluso al momento del lanzamiento para lo que es el mercado de los AAA y no muchos podían dedicar el tiempo de optimización necesario para sacar el juego en esta consola. La parte de la mina de oro es netamente matemática: si tenés una audiencia de 150 millones, un 10% es 15 millones de jugadores. Un bajo 1%, representa un millón y medio, un número que para cualquier empresa es un éxito y ganancia inmediata.

Street Fighter 6, de Capcom.
Street Fighter 6, de Capcom.

Por eso, hace años que la expectativa respecto a la sucesora de la Nintendo Switch siempre fue alrededor de la potencia: el modelo no está obsoleto, su capacidad puede que sí. Por eso, hoy no vamos a hablar de los videojuegos propios de Nintendo, una empresa con controles de calidad increíbles, tiempos irrisorios y que le dedican hasta el último segundo necesario de optimización para que sus experiencias puedan correr en una licuadora si hace falta. Vamos a hablar de la otra parte: los terceros. Aquellos que Nintendo invitó con bombos y platillos a su Nintendo Direct de presentación de la nueva consola, demostrando su intención de decir que ahora lo actual también era parte de Nintendo.

Elden Ring, Final Fantasy VII Remake, Street Fighter 6 o Cyberpunk 2077 son algunos de los ejemplos que destacaron en ese Nintendo Direct, prometiendo calidad y fluidez en una consola de la cual, hasta ese momento, no se sabía mucho. Hay que darle la derecha en esto: casi todos los porteos que hemos visto hasta el momento funcionan bien, se ven bien y son una digna versión de Nintendo Switch 2. Cyberpunk 2077 fue el primer gran ejemplo, lanzado en el lanzamiento de la consola, y ports como Yakuza Kiwami 2 o Star Wars: Outlaws lo confirman.

Star Wars Outlaws | Desarrolladores:
Star Wars Outlaws | Desarrolladores: Massive Entertainment, Massive Entertainment AB | Distribuidores: Ubisoft, Lucasfilm Games

Si bien tener gran parte de estos lanzamientos hubiese confirmado, por lo menos en los papeles, que la nueva consola tendría la capacidad de jugar gran parte de los videojuegos actuales, esto no se pudo concretar. Elden Ring y Final Fantasy VII Remake se pasaron al 2026, y Borderlands 4, uno de los primeros videojuegos AAA en confirmar su lanzamiento simultáneo, tuvo que retrasar indefinidamente también su port. Esos primeros meses de Nintendo Switch 2 se caracterizaron por rumores sobre el pobre rendimiento que estos juegos tenian en eventos donde los mostraron con la consola, y la falta de claridad con sus fechas complicó las cosas.

Por el lado positivo, más allá de que Cyberpunk 2077 fue uno de los primeros en garantizar una versión de alta calidad, Nintendo también empezó a tener el aguante de ciertas desarrolladoras. Atlus y SEGA sacaron Persona 3 Reload, Microsoft anunció que este año llegaría Indiana Jones & The Great Circle y la frutilla del postre fue Capcom, anunciando que Resident Evil Requiem iba a llegar día uno a la consola sin complicaciones respecto a las otras versiones. Se dice que muchos de los anuncios que aún no se dieron para la consola es porque Nintendo tardó en entregar los devkits, y que por eso este año será mucho más llamativo en ese sentido.

Persona 3 Reload, de Atlus.
Persona 3 Reload, de Atlus.

Este primer mes del año será resolutivo para esta cuestión, ya que tiene grandes lanzamientos como Final Fantasy VII Remake o Dispatch, mientras que en febrero podremos comparar la versión de Resident Evil con las demás. Se espera que antes de marzo haya un Nintendo Direct específicamente de partners para esclarecer como será el resto del año, pero gran parte de los insiders de la industria aseguran que con el problema de los devkits resueltos, habrá un aluvión de nuevos videojuegos que lleguen a Nintendo Switch 2.

Junto al anuncio de Resident Evil Requiem se anunció que ese día llegarían Resident Evil 7: Biohazard y Resident Evil Village a la híbrida, dos juegos que no podían correr bien ni en su versión de nube en Nintendo Switch, demostrando también un paso al frente en este sentido. Otro paso necesario para Nintendo, si es que su objetivo realmente es demostrar que puede ser la casa de cualquier experiencia actual, es hacer un revisionismo histórico: montones de grandes juegos entre 2017 y 2025 deberían llegar a la plataforma de Nintendo.

Resident Evil Village, de Capcom.
Resident Evil Village, de Capcom.

Por eso es que este año es trascendental para la Nintendo Switch 2. De nada servirá tener una gran versión de Baldur’s Gate 3 en 5 años o poder correr con celeridad Elden Ring en 2028. El primer año completo de la consola tiene que ser de shock respecto a la demostración técnica de como esta consola utiliza el DLSS, el HDR, el 4K y su tasa de frames para emular una experiencia sumamente actual y mucho más evolucionada respecto a la Nintendo Switch.

De otra forma, la vida útil de esta consola quedará estancada al igual que su predecesora: unos primeros años con algún soporte externo y luego la caducidad. Creo que este no es el escenario, y algunos juegos que ya han salido lo demuestran, pero en este plano solamente queda esperar a ver cuales juegos, cuantos y de qué manera llegan a Nintendo Switch 2 para confirmar si es un gran año o no para los third parties.