Ubisoft sufre ataque hacker y varios jugadores de Rainbow Six Siege son baneados 67 días por error

Miles de jugadores de Rainbow Six Siege reportan expulsiones injustificadas y reciben baneos de 67 días

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Tom Clancy’s Rainbow Six: Siege,
Tom Clancy’s Rainbow Six: Siege, de Ubisoft.

Ubisoft enfrenta uno de los episodios de seguridad más graves en la historia de Rainbow Six Siege, después de que un ataque informático coordinado sumiera al shooter táctico en el caos desde el 27 de diciembre de 2025.

Jugadores de todas las plataformas han sido expulsados y sancionados con baneos de 67 días, un número elegido por los atacantes como referencia a un conocido meme. Esta situación ha dejado a una parte significativa de la comunidad sin acceso temporal al juego, mientras la compañía mantiene cerrados los servidores para tratar de frenar las consecuencias.

Origen y desarrollo del ataque

El primer indicio de la crisis surgió a finales de diciembre, cuando algunos usuarios notaron alteraciones inusuales en el reparto de créditos del juego y reportaron expulsiones sin justificación. Con el paso de los días, la frecuencia y magnitud de los problemas aumentaron. El 4 de enero, las redes sociales se inundaron de quejas y capturas de pantalla: los jugadores estaban siendo baneados bajo la acusación de acoso, aunque no hubieran cometido ninguna infracción. Este castigo fue programado para durar exactamente 67 días, una referencia irónica que identificó el ataque como obra de piratas informáticos y hacía alusión al meme “6-7”.

El propio sistema de Ubisoft notificó estados “degradados” en la conectividad y servicios como la autenticación, el emparejamiento y la tienda virtual aparecían completamente inoperativos. Durante el primer fin de semana de enero, Ubisoft optó por cerrar los servidores para investigar el incidente y evitar mayores daños. Sin embargo, para ese momento ya había decenas de miles de jugadores sin la posibilidad de ingresar a Rainbow Six Siege.

Tom Clancy’s Rainbow Six: Siege,
Tom Clancy’s Rainbow Six: Siege, de Ubisoft.

Comunidad afectada y repercusiones inmediatas

El impacto de esta crisis fue inmediato y afectó a una gran cantidad de personas. Tanto jugadores casuales como creadores de contenido profesional fueron expulsados y sancionados sin opción de apelación, lo que generó un flujo constante de quejas en redes sociales y foros especializados. A diferencia de eventos previos, esta vez los baneos se aplicaron de manera automática y masiva, impidiendo el manejo individual de los casos.

Los usuarios que intentaron acceder al juego durante el ataque encontraron mensajes de expulsión por acoso y una cuenta regresiva de 67 días, lo que les impedía acceder a los modos multijugador, progresar en misiones o interactuar con otros jugadores. Esta suspensión temporal no solo interrumpió el entretenimiento, sino también las actividades de influencers y jugadores profesionales que dependen de Rainbow Six Siege como fuente de ingresos. La inhabilitación de la tienda virtual también dejó a muchos sin la posibilidad de comprar contenido o aprovechar promociones de temporada. Paralelamente, jugadores de otras franquicias de Ubisoft expresaron preocupación ante la posibilidad de sufrir incidentes similares en el futuro.

El silencio y la respuesta limitada de Ubisoft

Aunque Ubisoft publicó un comunicado breve en el que reconocía que “algunos problemas están siendo investigados”, la falta de respuestas precisas incrementó la frustración de los usuarios. Durante varios días, la página oficial de estado indicaba la conectividad como “degradada”, y servicios clave como la autenticación y la tienda virtual seguían fuera de servicio.

Si bien Rainbow Six Siege ha experimentado hackeos y explotaciones anteriormente, nunca antes se había registrado un ataque de esta magnitud ni con consecuencias tan extendidas y automatizadas. Desde el 27 de diciembre hasta el cierre temporal de los servidores, las personas afectadas sumaban miles en todo el mundo.

El colapso operativo del juego y la respuesta tardía de la empresa señalaron, en opinión de expertos en ciberseguridad, debilidades persistentes en la infraestructura de Ubisoft. La comunidad demandó soluciones rápidas y medidas compensatorias, mientras que algunos usuarios informaron haber perdido progresos importantes o inversiones económicas en cosméticos y contenido adicional. Otros manifestaron preocupación por una posible filtración de datos personales, aunque Ubisoft aún no ha hecho comentarios al respecto.