El FC Barcelona se sobrepone a tiempo para dar la vuelta al partido y conseguir la victoria ante el Slavia de Praga en Champions

Dos goles de Fermín, uno de Dani Olmo y otro de Lewandowski certificaron la victoria azulgrana por 2-4

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Los jugadores del FC Barcelona
Los jugadores del FC Barcelona celebrando un gol ante el Slavia de Praga (EFE/EPA/MARTIN DIVISEK)

Un FC Barcelona, convertido en Goliat, se impuso a un Slavia de Praga vestido de David. Así se preveía el duelo, pero los checos salieron al campo a luchar por la victoria, independientemente de quién tuvieran enfrente. Kusej elevó este sueño con un gol en el minuto 10 de partido. Fermín aguó la fiesta checa con dos tantos imparables para poner por delante a los azulgranas. Fue un gol en propia de Lewandowski antes del descanso, el que volvió a elevar las alas del Slavia. Ya en la segunda parte, Dani Olmo y el delantero polaco decantaron la balanza para el Barça. Finalmente ganó Goliat. Ganó el FC Barcelona, que supo reponerse a tiempo para llevarse los valiosos tres puntos.

El club azulgrana aterrizaba en República Checa después de haber sufrido un revés en la competición doméstica. En el último compromiso liguero, el Barcelona cayó ante la Real Sociedad con un marcador de 2-1 en el estadio de Anoeta. A ellos se suma su situación en la competición europea, donde llegaban a Praga asentados en la decimoquinta posición de la tabla con diez puntos, lo que les obligaba a ganar todos los duelos restantes para acceder a los ocho primeros puestos y evitar los playoffs. Mientras que el Slavia encaraba el partido con pocas esperanzas de remontar posiciones en la tabla, pero con esperanza de rascar algún punto.

Fue ese ímpetu el que mostraron nada más arrancar el duelo los jugadores del club checo. Un ímpetu cuya recompensa no se hizo esperar. En el minuto 10 de partido, el Slavia sacó desde el córner para que alguien lo peinara y llegara a Kusej, que mandó el balón al fondo de la red. A partir de ese momento, el equipo checo se lanzó al ataque para tratar de ampliar la ventaja en el marcador. La esperanza se desató entre jugadores y afición y se volcaron con su equipo. El estadio tronó para apoyar a los suyos.

El jugador del FC Barcelona
El jugador del FC Barcelona Fermín López (REUTERS/David W Cerny)

En el lado opuesto, el FC Barcelona no era capaz de encontrar el camino que le permitiera dar la vuelta al resultado. Con el Slavia bien cerrado en defensa, fue imposible para los azulgranas encontrar una fisura en el muro zaguero. Hasta que Fermín tiró de ingenio y calidad a partes iguales. De Jong le vio en la frontal del área y no dudó en ceder el balón al de Huelva para que armara el disparo y mandara el balón al fondo de la red para igualar el marcador.

Tan solo unos minutos más tarde, Pedri le mandó un balón al área para que de nuevo Fermín, un poco escorado a la banda derecha batiera a Stanek y pusiera por delante a los azulgranas. Sin embargo, los locales todavía tenían muchos que decir. En una jugada a balón parado nació el gol del empate. Fue gracias a un tanto en propia puerta de Lewandowski. Suficiente para marcharse al descanso con el partido en tablas de nuevo, elevando aún más la esperanza de rascar algún punto.

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Dani Olmo y Lewandowski certifican la victoria azulgrana

El FC Barcelona arrancó la segunda parte con energías renovadas y un planteamiento muy diferente al de los primeros 45 minutos. No estaban dispuestos a cometer los mismos errores y no lo hicieron. Los peores momentos llegaron cuando en el 61 de partido, Pedri se fue al suelo tras una jugada individual. El canario se llevó la mano a los isquiotibiales de la pierna derecha y las asistencias entraron al césped para ver el alcance de la situación. Ya en banda pidió el cambio y fue Dani Olmo quien ocupó su lugar.

Fue llegar y besar el santo, porque a los dos minutos ya había conseguido ver portería y registrar el tercero de los azulgranas. No fue hasta el minuto 71, con el gol de Lewandowski, cuando los de Hansi Flick consiguieron sentenciar el partido. A pesar de la ventaja, el Slavia siguió intentándolo ya sin éxito. En el 93 de partido, el árbitro señaló el final del partido, certificando la victoria azulgrana por 2-4.