
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, realizó una serie de críticas directas a la política penitenciaria del Gobierno y a la reciente concesión de la semilibertad a Soledad Iparraguirre, conocida como 'Anboto', quien fue condenada a más de seiscientos años de prisión por su implicación en más de una decena de crímenes vinculados con la organización ETA. Este señalamiento formó parte de una intervención más amplia de Feijóo en el pleno del Congreso, marcado por intensos intercambios y acusaciones en torno a la gestión del Ejecutivo. Según reportó el medio original, Feijóo utilizó este escenario para exigir al presidente Pedro Sánchez la convocatoria inmediata de elecciones generales y para acusarlo de adoptar comportamientos autoritarios.
Durante su segunda participación en el debate del Congreso dedicado a la guerra en Irán, Feijóo exigió al jefe del Gobierno que permita la consulta popular mediante la convocatoria de nuevos comicios legislativos. De acuerdo con lo detallado por la fuente informativa, Feijóo cuestionó públicamente a Sánchez, refiriéndose a él como "matón" y acusándolo de tener un "tic dictatorial peligrosísimo". Estas expresiones surgieron en el contexto de una ofensiva parlamentaria en la que el líder del PP recordó las últimas victorias electorales de su partido y reprochó al presidente del Ejecutivo, según sus palabras, "estar especialmente matón" durante la sesión en la Cámara Baja.
Tal como consignó la plataforma de noticias, Feijóo remitió a un antecedente concreto, el 17 de mayo en Andalucía, para reforzar sus argumentos y reiterar a Sánchez su condición de "perdedor", subrayando que esa calificación no constituía un insulto, sino una descripción derivada de los resultados electorales recientes. El líder de la oposición remarcó su distancia respecto a actitudes de intimidación, asegurando: “Nunca fui un matón en mi clase y no lo seré nunca en un Parlamento”, añadiendo que "los matones no le impresionan, ya que todos terminan igual".
En el transcurso de la discusión, Feijóo recriminó a Sánchez la exigencia de que el Partido Popular anticipe su postura sobre la votación del decreto anticrisis, que se debate para mitigar los efectos de la guerra. La acusación de actitud autoritaria por parte de Feijóo se amplió con la afirmación: “No solamente usted es un matón, es que tiene un tic dictatorial peligrosísimo”. Propuso que los miembros del Gobierno y la oposición se sometan al examen popular en las urnas, defendiendo que la democracia se robustece con la consulta al electorado y emplazando a Sánchez a “dejar votar al pueblo español”.
En el intercambio, Feijóo sostuvo que el verdadero problema del presidente es su creencia de superioridad sobre otros y su incomodidad ante los resultados adversos en los comicios. Añadió que Sánchez se siente molesto por haber sido vencido electoralmente por quien, según Feijóo, desdeñaba. Al mencionar gestiones de gobiernos socialistas previos, Feijóo recordó que José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno, “se felicitó de la muerte de Bin Laden y veía buena cosa la guerra contra Gadafi”. Feijóo precisó que entonces el Ejecutivo español envió a Libia dos cazas, cinco aviones, la Fragata Méndez Núñez, un submarino y autorizó el uso de bases estadounidenses, resaltando que Sánchez votó a favor de esa intervención en el Congreso.
Según relató el medio de comunicación, Feijóo recalcó el rechazo mayoritario a la guerra entre la población española y manifestó: "Los españoles no queremos la guerra. Y la mayoría de los españoles no queremos al señor Sánchez". En esa línea, instó al presidente a cumplir la normativa nacional, pues, a su parecer, antes de dar lecciones sobre Derecho Internacional, es fundamental respetar las leyes del país.
Feijóo también emplazó a Sánchez a presentar el Presupuesto General ante el Congreso, en cumplimiento de la Constitución, y exigió el seguimiento de la Ley de Defensa Nacional, especialmente tras los ataques de Irán, para que cualquier despliegue, como el de la fragata española a Chipre, reciba la aprobación parlamentaria. Propuso, en tono irónico, que el presidente dimitiera cumpliendo el Código Penal.
El portavoz popular cuestionó además la capacidad de gestión del Ejecutivo en asuntos internos, acusando a Sánchez de no reabrir la línea de AVE entre Málaga y Madrid pero opinar sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz. Sumó críticas a la protección de derechos de mujeres en España y a la falta de una acción clara ante el cambio climático, indicando que el presidente pretende resolver problemas globales mientras descuida los nacionales. Argumentó: “¿Usted cree que en España no hay vida inteligente?”, cuestionando la percepción de la ciudadanía sobre la eficacia del gobierno.
Durante el debate, Feijóo sumó objeciones a la política penitenciaria, en referencia específica a las excarcelaciones recientes de miembros de ETA. Añadió que en febrero hubo otra decisión judicial adversa, sugerida como la de 'Txeroki', y planteó la posibilidad de nuevos casos similares en el futuro próximo. Enfatizó que las decisiones irresponsables generan consecuencias, incluso si no siempre resultan evidentes, y alertó que el “coste lo paga la seguridad española”.
En lo relativo a la política exterior, Feijóo censuró los condicionantes judiciales y económicos que, a su juicio, marcan las decisiones políticas del Gobierno actual, mencionando la influencia de la agenda personal del presidente y de referentes socialistas como Zapatero. Planteó que, en caso de acceder a la presidencia, España buscará fortalecer su posición internacional, volviendo a ser un país "respetado en Europa y en el mundo", con una política de seguridad y defensa coordinada y leal con los aliados internacionales, enfocado únicamente en los intereses del Estado. Esta visión fue presentada por Feijóo para contrastar con la gestión actual y reforzar su llamado a la celebración anticipada de elecciones, según informó el medio.

