
Testigos en el juicio contra el acusado de presuntamente asesinar con 16 cuchilladas a su exnovia Paula en Torremolinos (Málaga) en 2023 han relatado este martes actos de maltrato y de control del procesado hacia su expareja, y también han declarado que la sedaba o echaba algo en la bebida, que hacía que al despertar ella no recordara nada de lo ocurrido.
Así lo han dicho varios testigos en el juicio con jurado que se sigue contra este hombre en la Audiencia de Málaga, para el que la fiscal y la acusación particular, que representa a la familia de la víctima, piden una pena de 28 años de prisión por delitos de asesinato con alevosía y malos tratos habituales, ambos en el ámbito de la violencia de género.
En la vista oral, que continúa esta semana, los dos responsables de los restaurantes en los que trabajaron víctima y procesado han coincidido en que la mujer les contó una semana antes de ser asesinada uno de esos episodios que provocó que no pudiera ir a trabajar y han asegurado que ellos le dijeron que iban a denunciarlo por maltrato, pero ella les pidió "por favor" y "llorando" que no denunciaran nada.
En este sentido, ambos testigos, que son hermanos, han asegurado que la mujer les dijo que si lo denunciaban "no iba a poder recuperar a sus tres hijos", cuya tutela le había retirado en 2022, y que estaban siempre "por delante de todo" para ella.
Uno de estos testigos ha llegado a indicar que el acusado siempre le negó los maltratos, pero en una conversación "de hombre a hombre" en el que le recriminó haber pegado a la víctima, este se lo reconoció. Sobre el crimen, el 17 de mayo de 2023, ha relatado que le avisaron por gritos en la casa y cuando subió escuchó a la mujer "pedir ayuda, decir socorro", lo que han corroborado otros testigos.
La otra responsable del restaurante ha asegurado que se hizo amiga de Paula, quien le dijo que la maltrataba; "de insultos a palizas"; y que aseguraba que quería dejar la relación. "Yo pensaba que eran los dos de la misma condición, pero me di cuenta que Paula quería salir de ahí por sus niños", ha declarado, al tiempo que ha dicho visiblemente emocionada que la mujer era "la alegría" en el trabajo y "muy responsable".
Asimismo, le contó que era "un hombre tóxico" y que le echaba cosas en la bebida; algo que también ha dicho un compañero de trabajo, con el que la víctima tenía una relación especial, quien ha declarado que ella le dijo que tenía sospecha de que "la sedaba" porque al despertar estaba "dolorida sexualmente". También ha señalado que la joven se quedó en su casa la noche antes de los hechos porque "tenía pánico".
Una amiga de la adolescencia de Paula ha afirmado que se veía que la maltrataba, además de que ella se lo contó; y ha relatado momentos en los que él la controlaba el dinero o sus movimientos, como una ocasión que no le dejó que fuera sola a una entrevista de trabajo y que no pudo aceptarlo porque el que la contrataba era un hombre. "Era celoso, mucho", ha dicho esta testigo, quien ha contado que tuvo problemas con ella porque el acusado "malmetía".
En esta sesión del juicio oral también han comparecido familiares de la víctima. En este sentido, la madre y la hermana de Paula han reconocido que creían que era "muy cerrado" y "celoso", pero desconocían que fuera maltratada.
INVESTIGACIÓN
En la sesión de este martes también han declarado varios policías nacionales que investigaron este caso y también el de la desaparición de una anterior pareja, Sibora, cuyo cuerpo fue encontrado emparedado en otra vivienda de Torremolinos a raíz de la detención del acusado por el asesinato de Paula.
Los agentes han indicado que llevaban "mucho tiempo pensando que era el autor de la desaparición de Sibora" y "discretamente" estaban pendientes de dicha investigación, pero han negado que el procesado colaborara en los casos y han señalado que el día de la detención por el asesinato de Paula solo afirmó que había hecho "una locura". "He metido la pata", les dijo.
También ha comparecido una psicóloga que vio a los tres hijos de la víctima, tras llevarse un acogimiento de urgencia. Uno de los menores, con cinco años, le comentó que no quería verlo --al acusado--. "Se ponían serios, no querían acercarse", ha apuntado. Además, cuando les iba a contar lo ocurrido con su madre, ellos se adelantaron. "Dieron por hecho que había sido él" y con un cuchillo, ha dicho.

