Sevilla, 8 mar (EFE).- Un equipo de investigadores ha desarrollado un modelo matemático que permite regenerar playas tras los temporales empleando hasta un 60 % menos de arena, ya que ajusta los sedimentos grano por grano para reducir costes y minimizar impactos.
La Universidad de Cádiz (UCA), en colaboración con la de Florencia (Italia), ha desarrollado esta investigación financiada por la Consejería de Universidad que ha permitido desarrollar un modelo matemático para calcular con mayor exactitud cuánta arena es necesaria para regenerar una playa tras un temporal.
Hasta ahora, estos cálculos se realizaban con un método teórico creado en 1975, conocido como el ábaco de James, que estima cuánto volumen adicional de arena debe aportarse para compensar la que previsiblemente se perderá con el oleaje.
Sin embargo, esta fórmula puede resultar excesivamente conservadora y llevar a aportar mucha más arena de la realmente necesaria.
El nuevo modelo compara grano a grano la arena original de la playa con la que se quiere añadir y, en lugar de basarse en un cálculo general, analiza el porcentaje de cada tamaño de grano para estimar qué parte del material permanecerá en la orilla y cuál será arrastrado mar adentro.
Las playas no están formadas por un único tipo de arena, sino por una mezcla de tamaños que el mar ha ido seleccionando durante décadas, por lo que ese equilibrio resulta fundamental para su estabilidad.
Si se aporta arena demasiado fina, el oleaje la arrastra con facilidad; si es demasiado gruesa, cambia la pendiente de la playa y puede alterar su dinámica natural e incluso el ecosistema.
Para comprobar la eficacia del nuevo modelo, los investigadores trabajaron con arena de la playa de Santa María del Mar, en Cádiz, y con sedimentos procedentes del dragado del puerto de la ciudad.
Analizaron ambas muestras en laboratorio, separando los granos por tamaños mediante tamices, y compararon sus proporciones.
Los resultados han demostrado que cuando la arena nueva tiene una composición similar a la original, ambos métodos ofrecen resultados parecidos, mientras que cuando es diferente, el método tradicional puede sobrestimar el volumen necesario en más de un 60 %.
Este nuevo método permite reducir el presupuesto de las obras de regeneración, ya que cada metro cúbico adicional de arena supone un incremento significativo del coste, según ha explicado a la Fundación Descubre el investigador de la UCA Juan José Muñoz Pérez.
El modelo ofrece así una herramienta práctica para planificar futuras actuaciones tras los temporales que consiste en analizar la granulometría de la playa y del material disponible antes de realizar la aportación. EFE
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