Más de 30 años de cárcel para una madre y su hijo por retener, maltratar y agredir sexualmente a la pareja de éste

La Justicia ha constatado que la víctima fue sometida a un aislamiento extremo, violencia física y sexual reiterada, privación de libertad y estafas, situación agravada por el incumplimiento de una orden de alejamiento y el uso de medicamentos sedantes

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La sentencia determina que la joven, víctima de violentos actos y graves vulneraciones de derechos, quedó aislada respecto a su entorno familiar, sometida a vigilancia física y privada de su bienestar básico, mientras la madre y el hijo, ahora condenados, informaban a sus familiares que la mujer “estaba bien”. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León permitió disponer del contenido íntegro de la sentencia a Europa Press, donde se explica que durante semanas, y especialmente entre finales de junio y el 10 de agosto de 2024, los acusados evitaron que la mujer abandonara el domicilio, la retuvieron atada con bridas de muñecas y tobillos a la cama, y le negaron acceso regular al baño y a la alimentación, además de administrarle medicamentos de carácter sedante y ejercer violencia física y sexual, además de apropiarse de sus ingresos económicos.

Según publicó Europa Press, la Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado tanto a la madre como al hijo —quienes compartieron vivienda con la joven desde agosto de 2022— a más de treinta años en total de prisión. El tribunal comprobó que desde el inicio de la convivencia, el hijo ejerció un control total sobre la joven, impidiendo que saliera sola, restringiendo cualquier contacto con terceros y retirando su acceso al teléfono particular. A este control se añadieron agresiones físicas y verbales frecuentes.

La sentencia detalló que, pese a existir una orden de alejamiento dictada en agosto de 2023, ambos condenados reanudaron la convivencia en el domicilio materno, lo que supuso un empeoramiento en las condiciones de cautiverio y violencia. De acuerdo con el fallo judicial, la situación alcanzó su punto crítico en los meses más recientes del verano siguiente, cuando los maltratos, la privación de movilidad y la administración forzosa de fármacos se intensificaron. Durante ese período, el hijo mantuvo varias relaciones sexuales sin consentimiento con la joven, utilizando tanto la fuerza física como la medicación sedante para impedir la resistencia.

La resolución judicial describe el intento de huida de la joven en enero de 2024, cuando trató de marcharse por la ventana del baño. El condenado la forzó a regresar a través de amenazas dirigidas a la familia de la víctima, consolidando su sometimiento. Según informó Europa Press, los acusados también se apropiaron de la ayuda económica mensual que percibía la joven, obligándola en ocasiones a acompañarles al banco con el fin de retirar dinero, que luego pasaba a manos de los condenados.

El fallo recoge que la víctima padeció lesiones físicas que incluyeron hematomas, heridas en las extremidades y cicatrices persistentes, además de un cuadro de estrés postraumático que requirió atención psiquiátrica especializada. El tribunal consideró los hechos probados como constitutivos de múltiples delitos: maltrato habitual, quebrantamiento de medida cautelar, amenazas, detención ilegal, estafa continuada, delito contra la integridad moral, agresión sexual continuada y lesiones. El hijo fue considerado autor principal de la mayor parte, y coautor junto a su madre en los delitos de detención ilegal y estafa, agravados en su caso por su relación de parentesco con la víctima.

De acuerdo con la información de Europa Press, la Audiencia impuso al hijo 17 años y medio de prisión por detención ilegal, 13 años y medio por agresión sexual continuada, un año y nueve meses por maltrato habitual, seis meses por quebrantar la medida cautelar, seis meses por amenazas, seis meses por delito contra la integridad moral, un año por lesiones y un año y nueve meses adicionales por estafa continuada. La sentencia también estipula la privación de la patria potestad por seis años, inhabilitación para empleo o cargo público por seis años más, libertad vigilada durante un decenio y prohibiciones totales de aproximación y comunicación con la víctima por 18 años y medio.

La madre ha recibido una pena de cinco años por detención ilegal, un año y nueve meses por estafa continuada, seis meses por lesiones, así como restricciones de contacto y acercamiento a la víctima por periodos de entre cinco y seis años, en función de cada infracción. Ambos deberán indemnizar a la joven en conjunto con una suma de 60.000 euros, destinada a reparar los daños físicos, secuelas y sufrimiento moral ocasionados, además de hacerse cargo de las costas legales, precisa Europa Press.

La sentencia mantiene activa la medida de prisión provisional para ambos condenados mientras no adquiera firmeza definitiva. Según Europa Press, la resolución aún admite recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

En la descripción de los hechos, la sentencia enfatiza que la situación afectó de manera persistente y grave tanto la integridad física como el bienestar psíquico y moral de la joven, que fue privada no solo de su capacidad de decisión y movilidad, sino también de sus medios económicos y de toda posibilidad de mantener vínculos estables y seguros con su entorno. Las actuaciones consideradas por el tribunal incluyen no solo la agresión sexual y la privación de libertad, sino también la continuidad en la estafa y el quebrantamiento de órdenes judiciales tendentes a proteger a la víctima.