
Ada Colau advirtió sobre el riesgo de que la agenda política de figuras como Donald Trump pueda cobrar fuerza en España si las fuerzas progresistas no logran unidad, al tiempo que remarcó que la posible llegada a La Moncloa de líderes como Santiago Abascal y la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso implicaría la implantación de estrategias y prácticas similares a las del expresidente estadounidense. En este contexto, Colau manifestó la urgencia de crear espacios realmente confederales entre los diferentes partidos de izquierda para hacer frente al avance de la ultraderecha. Según publicó el medio Eldiario.es en un artículo recogido por Europa Press, la exalcaldesa de Barcelona hizo énfasis en la importancia de anteponer los proyectos y objetivos a las diferencias entre siglas políticas.
Colau explicó que la ultraderecha se fortalece no solo por el apoyo financiero de sectores dominantes y el respaldo mediático, sino también a causa de las divisiones dentro de la izquierda, motivadas tanto por disputas personales como por desacuerdos tácticos. Según la publicación de Eldiario.es, Colau sostuvo que evitar un gobierno de Partido Popular (PP) con Vox requiere un esfuerzo de diálogo y cooperación entre todas las fuerzas progresistas, e insistió en que los recientes acontecimientos deben motivar una revisión profunda de las dinámicas internas de estos espacios.
En su artículo, Colau valoró positivamente las declaraciones de Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, quien públicamente manifestó la necesidad de articular una estrategia unitaria dentro de las formaciones de izquierda. Colau detalló que ha escuchado críticas de algunos miembros de distintos partidos de izquierda respecto a la postura de Rufián, pero subrayó su acuerdo con el planteamiento realizado por el dirigente de ERC. A juicio de Colau, abrir este debate es fundamental para el futuro político del país.
De acuerdo con Eldiario.es, Colau insistió en que la coyuntura actual exige un proyecto ambicioso, no limitado a alianzas electorales coyunturales, sino la formación de un frente democrático de amplio alcance que incorpore a una pluralidad de sectores sociales. Declaró que este espacio debe ir más allá de los partidos convencionales, involucrando a representantes y colectivos de toda la sociedad. Añadió que no es el momento de dirimir quién liderará electoralmente este eventual frente progresista, sino de centrarse en la construcción colectiva de un proyecto sólido.
La dirigente recalcó que, según su experiencia, diversas figuras y colectivos vinculados al progresismo llevan meses debatiendo la posibilidad de impulsar una plataforma unitaria. Subrayó que deben superarse las diferencias partidistas y priorizarse los objetivos comunes para enfrentar los desafíos planteados por el avance de la extrema derecha, y agradeció que esta discusión se traslade abiertamente al debate público.
Colau describió que la formación de una alianza efectiva contra la extrema derecha requiere una visión global y una estrategia conjunta. Según señaló el medio Eldiario.es, abogó por la creación de espacios políticos confederales capaces de integrar la realidad plurinacional de España y de generar dinámicas políticas inclusivas. Alertó sobre los riesgos de la fragmentación progresista y apostó por la ambición y la amplitud de miras en la generación de consensos.
El artículo, citado por Europa Press, reproducía el llamado de Colau a dejar a un lado las rivalidades y priorizar los desafíos estructurales que enfrenta la izquierda. La exalcaldesa puntualizó que la construcción de este frente democrático necesita la implicación de sectores sociales diversos y la articulación de propuestas que superen la lógica electoralista habitual. Sostuvo que solo mediante un proyecto integrador y una estrategia común será posible contrarrestar el crecimiento y organización de la extrema derecha, sustentada, según Colau, en redes de apoyo internacional y recursos económicos de las élites.
El texto difundido por Eldiario.es concluye que la exalcaldesa de Barcelona considera imprescindible abrir un proceso colectivo de reflexión y acción, en el que el diálogo y la alianza estratégica sean la base para una respuesta coordinada frente a los retos de la actualidad política española. La propuesta de Colau resulta, en este escenario, un llamamiento a la redefinición de las prioridades políticas para las fuerzas progresistas, con el objetivo de evitar una mayor consolidación de las políticas de ultraderecha en el país.


