
Durante la audiencia celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, la declaración de un agente de la Policía Nacional recalcó que al intervenir en la oficina del Instituto Nacional de la Seguridad Social, parte del combustible derramado, aproximadamente seis litros y medio de gasolina, lo alcanzó directamente durante un forcejeo con el acusado. La Fiscalía presentó el caso afirmando la gravedad del riesgo generado por el incidente ocurrido el 16 de agosto de 2023 en la sede del INSS de la calle Serrano, en Madrid, y solicitó sanciones, así como compensaciones para los perjudicados por el suceso, según detalló el medio.
La Fiscalía ha tipificado los hechos como un delito de incendio en grado de tentativa y un delito leve de lesiones. Propuso para el acusado una pena de prisión y un pago de multa a razón de seis euros diarios durante tres meses. La acusación pública también requirió que el procesado indemnice económicamente a los afectados, incluyendo 120 euros al propietario de un teléfono móvil dañado, 100 euros al policía lesionado y 112,29 euros al Ministerio del Interior por los desperfectos causados en el uniforme policial. Toda esta información fue recogida y difundida por el medio.
El acusado, que durante el juicio optó por no alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, argumentó que su finalidad no consistía en causar daño alguno, sino en "llamar la atención". Según explicó durante la vista, su intención era conseguir que lo escucharan en la oficina, pues buscaba obtener un subsidio. El medio reportó que el procesado admitió haber portado una garrafa de gasolina y un mechero cuando ingresó al local, al que acudió alrededor de las 13:40 horas en un momento de intensa afluencia de personas.
Testimonios recabados por el medio revelan que el acusado vertió parte de la gasolina sobre el suelo e, inmediatamente después, presionó el ambiente al intentar accionar el mechero. La oficina se encontraba llena de público, incrementando la sensación de peligro entre usuarios y trabajadores. Personal de seguridad y agentes de policía intervinieron de inmediato, logrando evitar la ignición y controlando la situación antes de que el fuego llegara a iniciarse.
El relato del agente que participó en la intervención describe cómo fue alertado por civiles que, alarmados, solicitaban auxilio en la vía pública, en las cercanías de la Embajada de Rusia y la calle Serrano. Inicialmente, tanto el policía como su compañero pensaron que respondían a un asalto, dada la reacción de las personas en el área. Al ingresar al local, el agente identificó al acusado sosteniendo la garrafa y el mechero, por lo que decidió actuar de forma inmediata para impedir que llegara a encenderlo, de acuerdo con lo relatado por el medio.
El forcejeo que siguió provocó la caída de ambos al suelo, momento en que otro agente pudo retirar el mechero al acusado. El mismo agente, que terminó impregnado de gasolina, sufrió una intoxicación leve por inhalación del carburante. Según el medio, la lesión requirió atención médica pero su recuperación se completó en dos días, sin limitar su desempeño profesional habitual.
Durante el forcejeo, además de los daños personales, se registraron desperfectos materiales, entre ellos la rotura del uniforme del agente y la avería de un iPhone XR perteneciente a un tercero que se encontraba en el recinto, ambos valorados económicamente en el expediente judicial. La Fiscalía incluyó estos hechos en su solicitud de reparación.
Pese al peligro causado, el acusado se mantuvo tranquilo tras ser reducido, según el testimonio recogido por el medio. El incidente no llegó a causar víctimas graves ni un incendio consumado, aunque el Ministerio Público subrayó la gravedad del riesgo para quienes se encontraban en el interior de la oficina.
El medio consignó que, durante el juicio, el acusado reiteró su posición de que no había buscado originar un incidente de tal magnitud ni provocar daños, sino que intentaba ser escuchado dadas sus circunstancias personales, vinculadas a la obtención de ayudas públicas. Las intervenciones de las fuerzas de seguridad, así como del personal interno, evitaron consecuencias mayores según las fuentes citadas por el medio.
El caso permanece a la espera del fallo judicial, mientras la Fiscalía sostiene la acusación de intento de incendio y lesiones, detallando que, junto con las penas de prisión, corresponde la aplicación de multas e indemnizaciones para cubrir los daños personales y materiales derivados del suceso, conforme a lo documentado por el medio.

