La mujer del hombre acusado de matar a un asaltante en Inca (Mallorca): "Vi a alguien que iba hacia mi marido"

Durante la última audiencia, testigos relataron escenas de violencia y tensión tras el mortal enfrentamiento en la propiedad, incluyendo testimonios sobre gritos de auxilio, forcejeo, heridas e intervenciones de vecinos y fuerzas de seguridad en el lugar

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Durante el juicio celebrado en Inca por la muerte de un asaltante, un vecino relató cómo intentó ayudar a un hombre herido que deambulaba ensangrentado fuera de la propiedad, describiendo una escena marcada por un charco de sangre y la llegada de fuerzas de seguridad. Según consignó el medio, el testimonio de este testigo fue uno de los momentos centrales de la tercera sesión del proceso judicial, donde se reconstruyeron los sucesos ocurridos durante el presunto enfrentamiento en la finca.

El medio detalló que la esposa del acusado de homicidio aportó su versión sobre lo ocurrido, al declarar como testigo ante el jurado. La mujer explicó que ella y su marido estaban dentro de la vivienda cuando sus perros empezaron a ladrar. Luego, su marido salió al patio exterior. Desde el interior pudo oír los gritos de su esposo, que exclamaba palabras como “hijo de puta” y “socorro”. Cuando salió al porche para observar lo que pasaba, dijo que vio a un hombre que se dirigía hacia el acusado con un objeto en la mano y se inició un forcejeo entre ambos. Relató que su marido le ordenó que se metiera de nuevo en la vivienda, y siguió esas indicaciones. Manifestó ante el juzgado que su esposo no portaba ningún tipo de arma en ese momento.

Poco después, el hombre regresó al interior del inmueble, donde también se hallaba la madre de la declarante. La testigo narró que vio sangre en la nariz de su esposo y creía que estaba lesionado, por lo que él se duchó para comprobar si presentaba heridas. Según relató, el acusado les explicó que habían entrado varios hombres a la finca y consideraba que eran peligrosos.

Además, otro testigo declaró que prestó asistencia al asaltante herido al hallarlo solo y desorientado por el camino, con manchas de sangre en la camiseta y agarrándose a las rejillas. Explicó que al preguntarle qué había sucedido, el herido le respondió que lo habían apuñalado. Mientras intentaba contener la hemorragia con trapos, observó que el residente de la finca salió brevemente de la casa para mirar lo que pasaba y luego volvió a entrar. Según su apreciación, la herida ocasionaba una intensa pérdida de sangre, hecho que quedó reflejado por el amplio charco que encontró en el suelo. En ese momento, presenció también la llegada apresurada de un chico que corría y gritaba de un lado a otro, quien posteriormente regresó a la escena acompañado de la Policía Local.

La cobertura de los hechos por parte del medio incluyó la declaración de un guardia civil destinado en la zona, que habló directamente con el acusado en el lugar de los hechos. El agente informó que el residente de la vivienda le comunicó que varios jóvenes habían irrumpido en la finca y que logró arrebatarle un arma blanca a uno de ellos, con la que lo hirió. El acusado alegó que no sabía con precisión cuántas veces ni en qué partes del cuerpo había herido al asaltante.

Todo esto sucedió en el contexto de la tercera sesión del juicio con jurado, un proceso en el que se juzga al propietario de la finca por homicidio y a los tres asaltantes por el delito de robo con fuerza en grado de tentativa. La serie de testimonios aportados en la audiencia han servido para clarificar las circunstancias en que se produjo el enfrentamiento, aportando detalles sobre la reacción de los presentes, la intervención de los vecinos, y la actuación tanto de los servicios policiales como de los propios familiares involucrados. Según informó el medio, la investigación judicial continúa para determinar la responsabilidad penal en los hechos y esclarecer las circunstancias exactas que condujeron al desenlace mortal.