Dani Calvo, defensor del Real Oviedo, asumió tras el partido en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán que el próximo encuentro frente al Celta resultará determinante para las aspiraciones del club, que actualmente ocupa el penúltimo lugar en LaLiga EA Sports con 10 puntos, manteniendo una distancia de cinco unidades respecto a los puestos de permanencia. Según informó la agencia EFE, el central aragonés calificó el resultado en Sevilla, donde el equipo cayó derrotado por 4-0, como un golpe duro e hizo hincapié en la necesidad de reaccionar de inmediato para recortar la diferencia que los separa de sus rivales directos.
El medio EFE detalló que Calvo ingresó al terreno de juego después del entretiempo, ocupando el puesto de Lucas Ahijado en el lateral derecho. Luego del encuentro, el jugador compartió su análisis en declaraciones a Movistar+, señalando que el equipo no alcanzó el nivel que exige la historia y la hinchada del club azul. “No hemos estado a la altura del escudo y de la afición”, expresó, transmitiendo el sentir del vestuario tras la derrota.
Además, el defensor remarcó que las deficiencias del equipo van más allá de lo táctico. Tal como publicó EFE, insistió en que hay aspectos que requieren corrección y subrayó que el bajo nivel de intensidad fue un factor determinante en el resultado adverso. En sus palabras, reconoció que, aunque sea una frase recurrente tras partidos desfavorables, resulta imprescindible modificar la falta de energía y compromiso sobre el campo.
En sus declaraciones recogidas por EFE, Calvo también se refirió a la relación con la afición, reconociendo la ambición y el sufrimiento del público tras la goleada sufrida. “Es una derrota dura y, conociendo la ambición de la afición, les pedimos perdón”, declaró el zaguero, dejando claro el descontento y la autocrítica dentro del plantel.
La derrota ante el Sevilla deja al Real Oviedo en una situación comprometida en la tabla de posiciones. Según consignó EFE, el equipo se encuentra penúltimo, a cinco puntos de los puestos que aseguran la permanencia en la máxima categoría del fútbol español. En este contexto, el choque ante Celta, programado para el sábado 20, se perfila como un compromiso clave para mantener las opciones de salvación.
Calvo recalcó la trascendencia del próximo duelo contra el equipo gallego, mencionando que “el próximo partido ante el Celta es una final para nosotros”, un mensaje que refleja la presión y el enfoque con el que afrontarán el siguiente encuentro, sabiendo que una nueva derrota podría complicar aún más la situación del club.
El medio EFE reportó que esta autocrítica llega en un momento delicado de la temporada, donde el margen de error se reduce con el avance de las jornadas y la diferencia respecto a los equipos que luchan por la salvación se amplía. La dirección técnica y los jugadores saben que necesitan imprimir un cambio rápido para evitar que la crisis de resultados los aleje de la posibilidad de mantener la categoría.
Las palabras del defensor aragonés encapsulan la preocupación general en torno al rendimiento del Real Oviedo, haciendo referencia tanto al descontento entre los hinchas como a la responsabilidad que sienten los integrantes de la plantilla. La situación en la clasificación, combinada con la presión del entorno y la exigencia interna, sitúa al enfrentamiento ante Celta como un punto de inflexión para el club según remarcó EFE.

