Vigo, 9 may (EFE).- El BM Porriño, golpeado por la dura derrota sufrida (32-21) ante el Elche en la ida de la primera eliminatoria por el título de Liga, tiene este sábado una oportunidad de oro para levantarse en el primer partido de la final de la Copa Europea que le enfrenta al Valur islandés.
Las consecuencias de ese inesperado tropiezo en tierras alicantinas se medirán en un partido histórico para el cuadro dirigido por Isma Martínez, que encara la primera final continental de su historia pendiente del estado físico de la lateral Mica Casasola.
La internacional argentina, una de las referentes ofensivas del equipo, sufrió la semana pasada un esguince de tobillo que la convierte en duda. Su entrenador no forzó su reaparición en el duelo liguero del pasado miércoles para que pueda estar mañana en el Municipal de Porriño, donde se abre la final europea.
Al equipo gallego le espera una batalla física ante el Valur, un rival que baja su rendimiento a domicilio. Su principal amenaza está en el juego de su primera línea. Isma Martínez tiene claro que las opciones de victoria pasarán por imponer un ritmo alto para castigar la escasa rotación de su rival.
El partido de ida de la final de la Copa Europea de balonmano femenino comenzará a las 17.00 horas y será dirigido por los colegiados griegos Ioannis Fotakidis y Charalampos Kinatzidis. EFE
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