Melilla, 1 abr (EFE).- La asociación Mec de la Rue (MdLR) ha mostrado su “total apoyo” a los menores del centro de acogida de La Purísima, en Melilla, tras el altercado del pasado viernes, que varios sindicatos han calificado como “motín” para exigir un regalo económico por el final de Ramadán, y ha exigido que se investigue lo ocurrido.
En una nota, la ONG ha denunciado públicamente que los menores “están siendo injustamente criminalizados” tras lo ocurrido, además de “la estigmatización que se está haciendo de estos menores en lugar de atender a las condiciones que generaron el conflicto”.
Para MdLR, es inaceptable que se responsabilice únicamente a los menores de una situación que, según ha dicho, “fue provocada por el incumplimiento de compromisos económicos y por el uso de la violencia por parte de algunos educadores del centro”.
“Estos jóvenes, que ya han pasado por situaciones de extrema vulnerabilidad, necesitan apoyo, comprensión y soluciones dignas, no ser señalados ni perseguidos”, ha dejado claro la ONG.
Por ello, ha exigido que se investiguen de manera imparcial los hechos, incluida la actuación de los responsables del centro, y que se garanticen los derechos y la protección de estos jóvenes.
También ha hecho un llamamiento a las autoridades competentes “para que, en lugar de criminalizar, se enfoquen en mejorar las condiciones” del centro de acogida y asegurar que se respeten los derechos de los menores, “quienes merecen un trato digno y justo”.
“¡Basta de criminalización! ¡Por una infancia y adolescencia protegida y con derechos!”, ha finalizado MdLR su comunicado, después de que los sindicatos CCOO, CSIF, CGT y USTM hayan denunciado públicamente este altercado, calificándolo de “motín”, que se saldó con varios heridos y que finalizó con la intervención de la Guardia Civil.
Según los sindicatos, el origen del incidente fue la negativa del centro de acogida a entregar 10 euros a cada uno de los menores como regalo por el final del mes sagrado de Ramadán, algo que, según CGT, forma parte de “las prácticas históricas” por esta festividad, pero “la ruptura con esa tradición de modo unilateral” por parte de la nueva empresa adjudicataria del centro, Tragsa, “provocó el malestar de los menores”.
CGT ha exigido la dimisión de la consejera de Políticas Sociales y Salud Pública de Melilla, Randa Mohamed, que ha rechazado por el momento hacer declaraciones al respecto. EFE


